Propuestas para que el procedimiento concursal salve más empresas en España

28 de marzo de 2017

Según la Real Academia Española el término insolvencia hace referencia a la “falta de solvencia, incapacidad de pagar una deuda”.  A estos efectos, para el caso de una persona física o jurídica que no pueda pagar sus deudas, la legislación española prevé un procedimiento jurídico específico denominado concurso, el cual viene regulado por la Ley 22/2003, de 9 de julio, Concursal.

En la Ley 22/2003 se señala cómo la declaración de concurso procederá en caso de insolvencia del deudor común, encontrándose en esta circunstancia la persona física o jurídica que no puede cumplir regularmente sus obligaciones exigibles.

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Realmente, como se señala desde el Registro de Expertos en Economía Forenses (REFOR) del Consejo General de Economistas, esta definición del concurso es más jurídica que económica, por lo que sería deseable incluir en la ley concursal la definición técnica-económica de insolvencia, que se utiliza en los ámbitos contables y de auditoría: “un pasivo corriente (a corto plazo) que supera al activo corriente (a corto plazo), es decir, un fondo de maniobra (diferencia entre activo y pasivo corriente) negativo”. En opinión del REFOR, el concurso, alejado de una perspectiva económica-empresarial, se ha convertido en un procedimiento demasiado jurídico y procesal, lo que le hace ser lento y poco eficaz. Así se lo manifestaron los representantes de este registro especializado al Fondo Monetario Internacional (FMI) en el contexto de una reciente reunión internacional que busca mejorar el concurso en España. Dentro de esta visión económica y empresarial de la insolvencia, el REFOR aportó al FMI otra serie de soluciones entre las que destacan las dos siguientes:

  • Limitar los excesivos privilegios que en nuestro país disponen las Administraciones Públicas en el concurso en el que aparecen como crédito privilegiado, así como en las soluciones preconcursales (acuerdos de refinanciación) y extraconcursales (mediaciones) donde no resulta obligatorio que acudan ni Hacienda ni la Seguridad Social. Se piensa que, si las Administraciones Públicas concedieran más flexibilidad, se conseguirían salvar más empresas, lo que redundaría en mayores ingresos fiscales y de la Seguridad Social a medio plazo.
  • Incluir en la ley concursal un apartado específico para las pymes, teniendo en cuenta que en España el 99,7 por ciento de las empresas son micropymes y pequeñas empresas, teniendo además en cuenta que la dimensión de las pymes en España es menor que el promedio de la Unión Europea.

Foto: geralt

Diferencia entre fecha contable y fecha valor en las cuentas bancarias

15 de marzo de 2017

Seguramente alguna vez te has encontrado al ingresar un cheque de otra entidad bancaria en tu cuenta corriente con que no has podido disponer del dinero hasta dos días después de ingresarlo. Esta circunstancia se produce por la diferencia entre lo que los bancos denominan fecha contable y fecha valor.

En primer lugar, fecha contable es aquella en la cual el banco anota una operación en el debe (cargo) o en el haber (abono) de las cuentas bancarias. Por su parte, fecha valor hace referencia a aquella a partir de la cual empiezan a generar intereses los abonos o cargos en dichas cuentas, pudiendo ser distinta de la contable.

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Esta diferencia de fechas se justifica por la propia operativa de las entidades de crédito, pero éstas no pueden aplicarla de un modo discrecional, sino que se han de ajustarse a la regulación legal establecida tanto en la Circular 8/1990, de 7 de septiembre, sobre transparencia de las operaciones y protección de la clientela, como en la Ley 16/2009, de 13 de noviembre, de servicios de pago, que la modifica. Esta legislación fija una valoración concreta para las operaciones bancarias (cheques, ingresos en efectivo, etcétera). Por ejemplo, el abono en cuenta de un ingreso en efectivo realizado por un cliente que sea un consumidor ha de valorarse el mismo día, mientras que si la operación de ingreso la realiza una empresa (un no consumidor) el abono puede valorarse hasta un día más tarde.

En cualquier caso, el banco con el que trabajes debe comunicarte las condiciones de valoración de las distintas operaciones, indicando el desfase temporal que puede existir entre fechas contables y fechas valor. Además, y como se señala en la propia Circular 8/1990, “en todas las operaciones con independencia de aplicar puntualmente las normas de valoración correspondientes, las Entidades pondrán los medios necesarios para abonar o adeudar las cuentas de los clientes sin demoras o retrasos, aplicando la máxima diligencia en facilitarles la disponibilidad pronta de los fondos”.

Luego la próxima vez que veas diferencias entre fechas contables y fechas valor en los movimientos de tus cuentas bancarias, no pienses que el banco actúa discrecionalmente y no te deja disponer de tu dinero, sino que cumple con una normativa en vigor. Ah, eso sí, comprueba que el cálculo de fechas está bien realizado.

Foto: webandi

¿Cuándo resulta obligatorio consolidar las cuentas anuales?

27 de febrero de 2017

La obligación de consolidar las cuentas anuales surge cuando existe una vinculación entre dos o más sociedades mercantiles que constituyen lo que se denomina un grupo de sociedades. En este sentido, el artículo 42 del Real Decreto de 22 de agosto de 1885, por el que se publica el Código de Comercio señala que “toda sociedad dominante de un grupo de sociedades estará obligada a formular las cuentas anuales y el informe de gestión consolidados”.

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La duda aquí es clarificar cuándo se considera que existe un grupo de sociedades. Como nos recuerdan desde el órgano especializado Economistas Contables (EC) del Consejo General de Economistas, el propio artículo 42 del Código de Comercio señala que “existe un grupo cuando una sociedad ostente o pueda ostentar, directa o indirectamente, el control de otra u otras”. Dicho control se produce cuando una sociedad (dominante) se encuentra en relación con otra sociedad (dependiente), en alguna de las siguientes situaciones:

  • Posea la mayoría de los derechos de voto.
  • Tenga la facultad de nombrar o destituir a la mayoría de los miembros del órgano de administración.
  • Pueda disponer, en virtud de acuerdos celebrados con terceros, de la mayoría de los derechos de voto.
  • Haya designado con sus votos a la mayoría de los miembros del órgano de administración, que desempeñen su cargo en el momento en que deban formularse las cuentas consolidadas y durante los dos ejercicios inmediatamente anteriores.

No obstante, el artículo 43 del Código de Comercio señala una serie de dispensas y excepciones a la obligación de consolidar como, por ejemplo, la de que la sociedad dominante no supere unos determinados límites de activo, cifra de negocios o número medio de empleados.

Hay que señalar que la obligación legal de formular cuentas anuales consolidadas no exime a las sociedades mercantiles integrantes del grupo, de formular sus propias cuentas individuales. Por otro lado, si la formulación de las cuentas anuales es obligatoria, la auditoría de las mismas también lo será. En cambio, si la sociedad dominante formula las cuentas consolidadas de forma voluntaria, la obligación de auditarlas solamente existirá si se depositan en el Registro Mercantil.

Foto: maxlkt

Los economistas frente a la ciberseguridad

7 de febrero de 2017

Por Francisco Pérez Bes

Secretario General del Instituto Nacional de Ciberseguridad de España (INCIBE)

En el año 2016, el Instituto Nacional de Ciberseguridad de España (INCIBE), organismo dependiente del Ministerio de Agenda Digital a través de su Secretaría de Estado, detectó más de 115.000 incidentes de ciberseguridad que afectaron a ciudadanos, empresas, universidades e infraestructuras críticas. Eso supone más del doble de los ciberincidentes que se detectaron en 2015, lo que demuestra un claro aumento de este tipo de riesgos, pero también revela una mayor capacidad de detección por parte de este organismo.

Es innegable que la ciberseguridad es una materia que ha pasado a formar parte de nuestra vida personal y profesional en todos sus ámbitos. La digitalización de la sociedad, y la transformación digital de las empresas hacen imprescindible que el uso de la tecnología se haga de forma segura, evitando daños, robos, fugas de información y muchos otros riesgos que ponen en peligro la integridad de la información e, incluso, la continuidad del propio negocio.

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En efecto, en el mundo en el que nos toca vivir, la ciberseguridad no es una opción. Eso obliga a las empresas y profesionales a implementar en todas sus actividades, medidas de protección dirigidas a evitar accesos no consentidos a sus sistemas informáticos. Este deber cobra una especial relevancia en aquellos servicios que implican uso y conservación de información sensible y confidencial de terceros, obtenida al amparo de la confianza que estos depositan en el asesor al cual acuden. Este es el caso de los asesores fiscales, auditores, consultores y demás profesionales de nuestro colectivo, etc., a los que los clientes entregan, sin reservas y con una expectativa de garantía de protección, información personal y de negocio de gran valor. Esto, además, abre otro debate acerca de la responsabilidad legal y deontológica del profesional, pero también de administradores y directivos, todo ello sin perjuicio de sufrir crisis reputacionales de difícil reparación.

Los casos en los que la inexistencia o insuficiencia de medidas de seguridad han tenido consecuencias nefastas son cada vez mayores y más graves. Hemos sido testigos de cómo negligencias de empleados han permitido que un malware del tipo ransomware cifrara todos los ficheros de la empresa, impidiendo la utilización de toda esa información e, incluso, siendo chantajeados al pago de un rescate a cambio de su recuperación. O, como la infección de los sistemas de la empresa (y su incorporación a una botnet o red de ordenadores zombis) ha facilitado que desde la misma se lleven a cabo ataques informáticos contra sus propios clientes. O como el acceso de delincuentes a la información del despacho les ha permitido tener información privilegiada y conocer operaciones financieras con antelación.

Estos, y muchos otros ejemplos de casos reales deben hacernos recapacitar acerca de la responsabilidad que se asume por profesionales como nosotros. Responsabilidad que no se limita únicamente a la correcta y diligente prestación de nuestros servicios, sino que lleva implícita la obligación de velar por la protección integral de la información que se maneja.

Lograr un adecuado nivel de ciberseguridad en nuestras organizaciones pasa por implementar medidas técnicas y organizativas, que reduzcan el riesgo de sufrir un incidente de esta naturaleza. Por implantar medidas tecnológicas nos referimos a la necesidad de invertir en herramientas que protejan nuestros sistemas de información, garantizando un adecuado nivel de seguridad. Dentro de este campo se incluyen la instalación de firewalls y antivirus, el mantenimiento actualizado de los sistemas utilizados, y actuaciones similares. Mientras que dentro de las medidas organizativas destacan la capacitación de los empleados, el diseño e implantación de protocolos de actuación, la formación continua y muchas otras iniciativas de concienciación que, además de servir al fin de la ciberseguridad, caben perfectamente dentro de estrategias de responsabilidad social empresarial. Es lo que denominamos “cultura de ciberseguridad” en las organizaciones.

Y si, a pesar de todo, sufrimos cualquier tipo de incidente de seguridad, conozcamos las vías que tenemos a nuestro alcance para poder resolver el incidente desde una óptica técnica (gracias al CERT de Seguridad e Industria que gestiona el INCIBE), y de denuncia a las autoridades competentes en el caso de que dicho incidente pueda tener naturaleza delictiva. Y reflexionemos sobre cómo reaccionaríamos nosotros, y nuestro despacho, en el caso de encontrarnos ante un ciberataque. ¿Nos coordinaríamos bien? ¿Conocemos nuestras obligaciones legales? ¿Sabríamos cómo comunicarlo a nuestros empleados y clientes? ¿Disponemos de cobertura legal a través de nuestra póliza de seguro? Tengamos respuesta a todas estas preguntas antes de que debamos enfrentarnos a un incidente de ciberseguridad, y que tendremos con toda certeza (si es que no lo hemos tenido ya, pero no lo hemos detectado todavía).

Es cierto que la ciberseguridad es cada vez más importante, pero el temor a lo desconocido no puede detenernos a usar nuevos recursos para mejorar el servicio que, como profesionales, prestamos en el mercado. Abracemos la tecnología y utilicémosla estratégicamente para mejorar la calidad de nuestros servicios y para reforzar la seguridad de la información y de las comunicaciones con nuestros clientes. Utilicemos las herramientas que tenemos a nuestro alcance y convirtámonos en economistas del siglo XXI. Es lo que esperan nuestros clientes del siglo XXI.

Foto: pixelcreatures

Cuatro implicaciones fiscales de las devoluciones de las cláusulas suelo

24 de enero de 2017

El 21 de enero se ha publicado en el BOE el Real Decreto-ley 1/2017 de medidas urgentes de protección de consumidores en materia de las denominadas “cláusulas suelo”, que recordamos son aquellas que se aplican a las hipotecas concedidas a interés variable. En este tipo de hipotecas, en las que se aplica un diferencial sobre un índice de referencia (por ejemplo, el Euribor), la cláusula suelo impide que el interés baje de un mínimo aunque la suma de dicho índice más el diferencial esté por debajo. La normativa ahora aprobada tiene por objeto establecer medidas que faciliten la devolución de las cantidades indebidamente satisfechas por el consumidor a los bancos por este concepto.

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Pues bien, el Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF) del Consejo General de Economistas acaba de publicar las principales implicaciones fiscales de estas devoluciones que se resumen en los cuatro puntos siguientes:

  • No se ha de integrar en el IRPF ni la devolución obtenida -por acuerdo o sentencia-, ya sea en efectivo o con otra compensación, de los intereses indebidamente pagados, ni tampoco los intereses indemnizatorios que se satisfagan al contribuyente.
  • Si los intereses constituyeron base de la deducción por adquisición de vivienda, estatal o de las deducciones reguladas por las Comunidades Autónomas, dichas deducciones se sumarán a la cuota líquida estatal y autonómica del ejercicio en el que se hubiera celebrado el acuerdo, pero solo los correspondientes a ejercicios no prescritos y sin añadir intereses de demora. Si la forma de resarcir al cliente por la entidad de crédito consistiera en reducir el préstamo pendiente, ni habrá que sumar las cantidades deducidas en años anteriores ni el contribuyente podrá deducir por dicha minoración del préstamo.
  • Si los intereses indebidamente cobrados se dedujeron en la base de las declaraciones por IRPF de ejercicios anteriores, por ejemplo, de los rendimientos del capital inmobiliario, la devolución de los mismos obliga a la presentación de declaraciones complementarias de los ejercicios no prescritos, sin recargos, sanciones ni intereses de demora. El plazo para presentar estas complementarias será el comprendido entre la fecha del acuerdo y el fin del siguiente plazo de declaración. Así, por ejemplo, si el acuerdo tiene lugar en marzo de 2017, las complementarias habrá que presentarlas antes del 30 de junio de este año, pero si se produjera el acuerdo en mayo, ya iniciado el plazo de la Renta 2016, el plazo para las complementarias finalizará cuando termine el plazo para presentar Renta 2017, en 2018.
  • En el caso de intereses pagados en 2016, si el acuerdo se consigue antes del 30 de junio de 2017, dichos intereses no formarán parte de la base de las deducciones por adquisición de vivienda ni serán gastos deducibles en la Renta 2016.

Foto: stevpb

¿Puede tu pyme financiarse a través del “crowdlending”?

12 de enero de 2017

Si eres el responsable financiero de una pequeña o mediana empresa es muy probable que estés acostumbrado a convivir con dificultades a la hora de obtener financiación ajena. Las pymes, caracterizadas por tener balances más débiles que las grandes empresas y con falta generalizada de avales que cubran el riesgo de sus deudas, tienen que pelear con fuerza por cada euro de fondos ajenos que logran. Convencer a un banco de que se tiene capacidad de devolución de los fondos prestados no es una tarea sencilla.

Si este es tu caso has de saber que, a la oferta tradicional de fondos bancarios que financien las inversiones de tu empresa, en los últimos tiempos se están uniendo nuevas alternativas financieras muy relacionadas con el mundo de la tecnología, fundamentalmente con internet. Nos estamos refiriendo a lo que se conoce como financiación participativa o crowdfunding, por su expresión en inglés, donde la financiación es otorgada por una multitud de inversores a través de una plataforma de internet que actúa como intermediaria.

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Dentro de las distintas modalidades que ofrece el fenómeno crowdfunding, si tu empresa lleva cierto tiempo en el mercado, está relativamente ordenada (cuentas anuales publicadas, liquidación de impuestos al día, con beneficios, etcétera) y realmente lo que busca es una alternativa al préstamo bancario que financie las nuevas inversiones que se emprendan, puedes acudir a la opción del crowdlending o crowdfunding de préstamos. En esta modalidad una multitud de inversores, a través de una plataforma de internet, eligen un proyecto empresarial al que prestan dinero, recibiendo a cambio el pago de unos intereses. En cierta medida, estas plataformas de internet están suponiendo una revolución en el mundo financiero que no sabemos bien dónde terminará.

Para la empresa supone acceder a una financiación más ágil y barata que la bancaria, la cual, entre otras cosas, no supone consumo de CIRBE (Central de Información de Riesgos del Banco de España). Recordamos que este registro oficial refleja las deudas (préstamos, créditos, avales y riesgos en general) que tienen las empresas con las entidades financieras, siendo utilizado por estas para ver el nivel de endeudamiento de las empresas cuando les solicitan un préstamo. En este caso, el préstamo logrado a través de una plataforma de crowdlending no aparece en la CIRBE.

Por tanto, parece interesante que tengas en cuenta esta opción financiera del crowdlending, sobre todo si tienes dificultadas para acceder al préstamo bancario. Es importante señalar que, este tipo de financiación, a pesar de ser algo novedoso, ya cuenta con regulación en España a través de la Ley 5/2015, de 27 de abril, de fomento de la financiación empresarial.

Foto: WerbeFabrik

Balance de lo que nos ha dejado la Economía en 2016

Cuando un año llega a su fin es el momento de echar la vista atrás y hacer balance. Hacemos un repaso a los acontecimientos que han marcado la Economía en 2016, lleno de sorpresas  y también de decepciones.

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  • Brexit

Una de las grandes sorpresas del año o decepciones, según se mire. A pesar de que nadie apostaba por una salida de Gran Bretaña de la Unión Europea, un 51% de los votantes apoyaron esta opción en el referéndum del pasado 23 de junio. Sus consecuencias inmediatas fueron la dimisión del primer ministro británico, David Cameron, la depreciación de la libra y las caídas de las bolsas europeas.

El brexit también marcará el año entrante, ya que las negociaciones para la ruptura con la UE se iniciarán en marzo y los más agoreros prevén que la deuda pública y la inflación se disparen.

  • La elección de Donald Trump en EE.UU

El resultado de las elecciones en Estados Unidos, durante décadas líder de la economía global, supuso un auténtico shock tanto dentro como fuera de sus fronteras aunque, afortunadamente, el ‘efecto Trump’ no se vio reflejado en las bolsas de todo el mundo. El magnate pretende que Estados Unidos crezca un 4% anual, con promesas en su programa electoral de bajar los impuestos a empresas, simplificar el abanico fiscal y dar más libertad al sector financiero.

Parece ser que Trump intentará replantear los tratados comerciales de Estados Unidos con Europa y, muy especialmente, con las economías emergentes. 2017 desvelará las incógnitas de sus políticas.

 

  • Papeles de Panamá

Este escándalo supuso un verdadero tsunami que destapó cuentas offshore de jefes de Estado y primeros ministros de todo el mundo, entre otras personalidades, e hizo caer al primer ministro islandés, Sigmundur David Gunnlaugsson, o al ministro Soria en España.

El revuelo ocasionado por este escándalo ha desembocado en unas medidas de control más estrictas, que intentan frenar la evasión fiscal y los métodos para eludir el pago de impuestos.

 

  • Grecia

Grecia volvió a revelarse contra la Comunidad Europea tras la decisión de su primer ministro, Alexis Tsipras, de conceder una paga extra a los pensionistas gracias al superávit primario conseguido tras años de austeridad.

La respuesta europea fue suspender las medidas de alivio de la deuda, como la renegociación de los periodos de vencimiento. En enero de 2017 se reanudarán dichas medidas pero Tsipras ya ha adelantado que no abocará a su país a una austeridad eterna. El pulso continuará.

 

  • Hucha de las pensiones

Tras el fuerte impacto de la crisis en la estructura del Estado del Bienestar, una de las preocupaciones más extendidas entre los españoles se centra en esta cuestión ya que, según todas las previsiones y de continuar el ritmo de extracciones, el Fondo de Reserva de la Seguridad Social se agotará en 2017.

El Gobierno ha empezado a hacer cálculos para saber cuánta deuda pública necesitará colocar el Tesoro para poder hacer frente a las pagas extraordinarias de los pensionistas en los próximos años.

En resumen, 2016 queda atrás con un panorama nada halagador. 2017 tiene por delante mucho trabajo en materia económica para seguir intentando relanzar la economía mundial. ¿Qué rumbo crees que tomará la Economía el próximo año?

 

Interesantes empresas en las que trabajar si eres economista

Para muchos licenciados en Economía, el objetivo es llegar a trabajar en una gran multinacional, de reconocido prestigio. Hacerse un nombre en una empresa respetada parece estar ligado a éxito profesional. Pero no es oro todo lo que reluce y, en muchas ocasiones, trabajar en una gran empresa no siempre viene de la mano con desarrollar un trabajo satisfactorio.

Por suerte, cada vez hay más trabajo para economistas en la industria tecnológica. Tras un proceso de ajuste y aprendizaje, se abre un abanico de posibilidades para el sector en este ámbito y estas son algunas de las empresas más interesantes en las que trabajar.

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Amazon: Jeff Bezos, CEO del gigante e-commerce, que no deja nada al azar, está contratando economistas de manera masiva. Amazon conoce la importancia de calcular sus precios adecuadamente con sistemas de demanda estimados. Además, apuesta a largo plazo por España, ya que ha elegido Barcelona como sede estratégica del sur de Europa, provincia en la que abrirá un nuevo centro logístico de 2017, iniciando su actividad con 500 trabajadores, cifra que tienen previsto triplicar.

Microsoft: Microsoft organiza eventos de contratación en universidades para intentar contratar a los mejores antes de que se gradúen, por lo que el prestigio de trabajar en la compañía es muy alto. En esta multinacional no solo es posible, sino bastante común, ascender o cambiar de departamento, por lo que nunca llegarás al punto en el que te aburras en tu puesto o creas que no tienes nada a lo que aspirar dentro de la empresa. En la compañía dan mucha importancia a las relaciones laborales por lo que, cada cierto tiempo, los jefes organizan un evento para socializar y que los empleados puedan conocerse entre sí.

Google: Trabajar en la que se ha convertido en la mayor empresa del mundo se ha convertido en el sueño de muchas personas y no solo por el renombre de la marca, sino por las condiciones, el modo de trabajo, lugares y sectores donde se mueve la compañía. Google se han convertido en un imán para los economistas que tengan entre sus destrezas el análisis de datos y ser capaces de computar modelos de manera eficiente. A esto hay que sumar las condiciones que ofrecen en sus sedes, más similares a un club social que a una oficina, y entre cuyos beneficios se encuentran desde alimentos y bebidas gratis hasta masajes corporales. Además, en esta multinacional son muy exigentes con sus empleados pero se preocupan mucho de su crecimiento profesional y de sus aspiraciones.

¿Os gustaría trabajar para alguna de estas innovadoras multinacionales? ¿Conocéis otras empresas interesantes en las que trabajar si eres economista? ¿Qué es lo realmente importante para vosotros a la hora de enviar un CV a una empresa? Si lo deseáis, podéis dejarnos vuestras opiniones en los comentarios.