6 consecuencias económicas del sí al ‘Brexit’

En los últimos días, varias noticias llenan los medios informativos de nuestro país. Una de ellas es, como es lógico ante la proximidad del acontecimiento, las elecciones del próximo 26-J. Otra, también relacionada con el tema político en lo perteneciente a la UE y Reino Unido, es, como todos sabemos, el ‘Brexit’.

 

Brexit

 

 

Pero, ¿qué es exactamente el Brexit? Para empezar, es un acrónimo de las palabras ‘British’ y ‘Exit’, haciendo alusión a que existe un porcentaje de la población británica que quiere salir de Europa. Mañana, día 23 de junio, tendrá lugar el referéndum en el que los británicos decidirán su permanencia en la Unión Europea, y nosotros queremos analizar las consecuencias económicas que un resultado positivo tendría para nuestro país.

Depreciación de la libra: A simple vista, algo que sucedería, y que ya está sucediendo, es que la libra se deprecia ante la incertidumbre de que finalmente se produzca esta ruptura. Si ésta se produce, ocasionaría una caída de valor de la divisa británica, que perjudicaría a las empresas españolas que tuvieran como competencia directa a alguna compañía británica, pues la pérdida de valor de la divisa les haría más competitivos.

Consecuencias para los trabajadores: Una salida de Reino Unido de la UE significaría la necesidad de visados y pasaportes a la hora de viajar o trabajar en las islas. Los trabajadores españoles residentes allí tendrían que actualizar sus visados y toda la estrategia fiscal de sus ingresos a la legislación internacional, con posibles consecuencias también para sus derechos como trabajadores.

Consecuencias para la compra de viviendas: Los británicos encabezan la compra de viviendas en España por parte de extranjeros, suponiendo un 21% del total. Si, como hemos comentado en un punto anterior, la libra se deprecia, eso provocaría una reducción de la demanda de viviendas en nuestras costas.

Consecuencias para las relaciones comerciales: Las relaciones comerciales entre nuestro país y Reino Unido también se verían seriamente afectadas. La caída de la libra podría encarecer las exportaciones españolas a Reino Unido, que el pasado año supusieron unas cifras de 18.231 millones de euros. Esto causaría un impacto en algunos sectores como el automovilístico o el agroalimentario.

Impacto en el turismo: Aparte de su inversión en viviendas, los británicos también invierten mucho en hacer turismo en nuestro país. Reino Unido es también el principal emisor de turistas a nuestras fronteras, aportando más de 15 millones de visitantes anuales. Nuevamente, con la depreciación de su moneda, el dinero que estos turistas ingresaran durante su estancia aquí, ahora tendría menos valor.

Consecuencias para las empresas: Hay numerosas empresas españolas que han decidido abrir sucursales en ‘La City’ para operar en Europa. Como es lógico, una hipotética salida de territorio europeo reduciría drásticamente el interés de estas empresas de continuar allí, al verse fuera de ese escenario para el que supuestamente entraron. Según el FMI, el sí a este referéndum ocasionaría la pérdida de 110.000 empleos sólo en Londres.

Indudablemente, el sí a este referéndum no afectaría únicamente a los directamente implicados, sino que en este caso, como vemos, afectaría también a nuestro país. ¿Qué opinión os merece a vosotros todo este debate y las posibles consecuencias del sí al Brexit? ¿Por qué no nos dais vuestro punto de vista en los comentarios?

 

 

 

 

5 claves para tu transformación digital como economista

Una cosa queda clara: la sociedad se transforma, y lo hace a una velocidad de vértigo. Los numerosos avances tecnológicos hacen que todo lo que hay a nuestro alrededor hoy, esté obsoleto mañana. Nuestro coche, nuestro móvil o nuestro televisor, serán un objeto de anticuario dentro de 5 años. No entramos a hablar del consumismo, pero la realidad es la que es.

Papers and gadget

También las personas debemos transformarnos; no nos queda otra alternativa. O lo hacemos, o nos quedamos fuera del juego. Y parece claro que la transformación tiene que ver con saber adaptarnos a los avances tecnológicos que la sociedad y los trabajos requieren: necesitamos de una transformación digital. Para ayudarte con este proceso, que no es nada fácil, te traemos 5 claves para tu transformación digital como economista.

 

  1. Conocimiento del ecosistema digital. Si, como decimos, es en el mundo digital donde nos vamos a encontrar sí o sí, parece lógico pensar en que debemos conocerlo como la palma de nuestra mano. Debemos conocer las principales herramientas con las que podemos llegar a nuestros clientes, potenciar nuestra marca empresarial o personal, o crear un contenido de valor y de interés para aquel público al que queremos llegar. Pueden ser redes sociales, puede ser una aplicación web… lo que está claro es que hay que estar donde nuestro cliente esté… y hablar el idioma que éste hable.

 

  1. Saber manejar datos. Los datos lo son (casi) todo, o al menos, eso es lo que oímos con frecuencia. Pero, ¿cuánta gente sabe realmente manejarlos, extraerlos y analizarlos? Lo cierto es que poca. Por eso, aprender a manejar datos es vital: nos permiten saber dónde está la demanda y dónde está la oferta, y como en las plataformas digitales podemos observar el rendimiento en tiempo real, podemos también cambiarlo de la misma forma inmediata. Contar con especialistas en digitalizar la información se perfila como un valor seguro, así que aprovechémoslo y aprendamos sobre el tema.

 

  1. Conocer a tu cliente. Nunca fue tan fácil hacerlo. Los datos de los que hablábamos en el punto anterior nos permiten meternos en la cabeza de nuestro cliente, saber cuáles son sus gustos y aspiraciones, y en base a esta información, acercarnos a él y ofrecerle lo que quiere. Porque hoy en día, las decisiones sobre lo que ofrecemos al cliente ya no las tomamos nosotros como compañía o directivos de la misma, sino que las reglas de juego han cambiado, y ahora las dicta el cliente. No se construye una estrategia pensando en él; se construye conjuntamente con él.

 

  1. Creer en los contenidos… y saber construirlos. Aparte de conocer el ecosistema digital, hoy también se requieren conocimientos de marketing online para, como hemos mencionado anteriormente, difundir las bondades de nuestra marca, producto o servicio (o incluso nuestra marca personal). Y, para “saber vender”, hay que saber cómo hacerlo. Hacerlo a través de grandes contenidos es la clave. Lo que demandamos ahora son microcápsulas de información, de consumo rápido y a menudo instantáneo, porque no disponemos del mismo tiempo ni espacio de atención que en el pasado. Tenemos que ser capaces de poder captar la atención del usuario mediante vídeos, contenido viral en redes sociales, y piezas de contenido lo suficientemente atractivas que inviten a nuestro público a acudir a nosotros, y no al revés.

 

  1. Formación y más formación. No olvidemos que, como hemos comentado al principio, lo que hoy es tendencia y funciona, puede que mañana ya no lo haga. Así que debemos tener claro que nuestra carrera como economistas no tiene un principio ni un final, sino que es un proceso abierto y continuo. Nunca tendremos que dejar de formarnos si queremos permanecer a la par de la evolución tecnológica y digital. O lo hacemos, o nos quedaremos atrás.

 

Y tú, ¿estás en proceso de transformarte digitalmente? ¿O por el contrario, te sientes atrapado en la zona de confort? Cuéntanos a cuál de los grupos perteneces y por qué, en los comentarios de abajo. ¡Queremos conocer tu opinión!

 

 

 

 

5 grandes empresas que no cotizan en bolsa

Todos las conocemos. Compramos sus productos, nos sorprendemos con sus campañas publicitarias e incluso las recomendaríamos a nuestros familiares y conocidos como compañías en las que consumir y confiar, pues gozan de prestigio y reconocimiento.

Sin embargo, todas ellas comparten una característica común: no cotizan en bolsa. Cada una con sus razones, pero todas ellas no han entrado aún en los mercados de valores. Vamos a repasar cuáles son, puede que algunas os sorprendan:

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Ikea. Se dice que su fundador, Ingvar Kamprad, tiene fama de tacaño y agarrado: duerme en habitaciones pequeñas y baratas cuando va a hoteles en lugar de en lujosas suites, viaja en clase turista a pesar de poderse permitir hacerlo en business, e incluso establece normas para que sus empleados ahorren lo máximo posible a la hora de trabajar. Sea por estas razones o no, la fortuna de Ikea es de 55.000 millones de euros, que pertenecen íntegramente a la familia Kanmprad. Puede que sea razón más que suficiente para no ver la necesidad de sacar la empresa a bolsa…

Lidl. La cadena de supermercados de origen alemán tiene más de 8.000 supermercados, repartidos a lo largo de 17 países, y es uno de los líderes mundiales de supermercados de bajo coste. Solo en nuestro país mejoró sus ventas en un 12,5%, superando por primera vez los 3.000 millones de euros. Su modelo de negocio se basa en un aumento de volumen de compras gracias al aumento de estas ventas, lo que hace posible ofrecer unos precios bajos a los clientes. Quizá este modelo de negocio que les funciona les hace no preocuparse por cotizar en los mercados de valores…

Decathlon. Todos conocemos esta gran superficie dedicada a la venta de material deportivo. La compañía, perteneciente al grupo francés Mulliez, no cotiza en bolsa. La compañía tiene 748 tiendas repartidas en todo el Mundo, y 11.751 empleados, a los cuales retribuye mediante la entrega de ‘acciones’ liberadas de la propia compañía. La cantidad que se entrega a cada trabajador se calcula respecto a tres variables: los resultados netos de la empresa, la permanencia del trabajador y su productividad.

No queríamos terminar este post sin hacer referencia a dos grandes compañías españolas que tampoco cotizan aún en bolsa.

Mercadona. No cabe duda de que Mercadona es una compañía que funciona bien, y podría perfectamente tener un puesto en la lista del Ibex. Esta empresa no ha parado de crecer, y actualmente cuenta con el 20-25% del mercado alimentario español, facturando en la actualidad más de 20.000 millones de euros. La empresa es propiedad de la familia Roig, y quizá con estas cifras, no les interesa emprender nuevos caminos, como es el de la inversión en bolsa.

El Corte Inglés. Es otra de las empresas de nuestro país que suelen sorprendernos cuando nos enteramos de que aún no cotizan en bolsa. En este caso, la razón parece ser la contraria a la de nuestro ejemplo anterior, Mercadona. Debido a la crisis, sus ventas han caído duramente en la última década. Sin embargo, mediante la venta de inmuebles y amortizaciones, están saneando la deuda del balance, y planteando una posible salida a bolsa.

Como ves, no todas las grandes empresas del mundo o de nuestro país, por el hecho de ser grandes, están en bolsa. ¿Conoces algún otro ejemplo que no esté en nuestra lista? ¡Dinos cuál es, abajo en los comentarios!

 

 

 

Por fin eres economista… ¿y ahora qué?

Se acerca el final de este curso… otro “año escolar” que toca a su fin. Puede que haya sido duro, y puede incluso que haya sido el último de tu carrera universitaria, la consecución de un largo camino que cierra una etapa para abrir otra. Dejas atrás muchos compañeros, anécdotas y vivencias.

 

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Sin embargo, ahora surge la gran pregunta: ¿y ahora qué?

Como para todo en la vida, hay opciones y soluciones. No hay una más válida que la otra, pues al final quien tiene que tomar la decisión eres tú. Pero sin duda, la información siempre ayuda en la toma de decisiones. Nosotros te proponemos una serie de consejos de lo que puedes hacer:

Lo primero de todo quizá sea especializarse. Está muy bien eso de saber un poco de todo, pero también puede suceder que no estemos aprovechando todo el potencial que podríamos ofrecer si no nos especializamos en nada concreto. ¿Sientes afinidad hacia la Docencia? ¿te ves más llevando el control de los libros de contabilidad de una organización? ¿te llama más ser un Asesor Tributario y trabajar para que tus clientes cumplen con sus obligaciones tributarias? ¿quizá incluso te gustaría ser un economista especializado en Marketing? En cualquier caso, nuestra recomendación es elegir un camino, el que más te atraiga y guste, y apostar por él. La especialización y centrarse en una sola cosa evitando “distracciones” nos hará ser mejores en lo nuestro. Si quieres ampliar información sobre esto, puedes leer nuestro post: Las salidas profesionales de un Economista.

Por otra parte, creemos que es muy útil pertenecer a un grupo, comunidad o colectivo profesional afín a tu especialidad. El carácter grupal de los mismos implica no sólo tener el título de pertenencia, sino todo un círculo de apoyo detrás que te ayudará en momentos de dificultad profesional. Nosotros, como Consejo General de Economistas que somos, queremos hablarte de las ventajas de colegiarte como economista y formar parte de nuestro consejo:

  • Para empezar, debes saber que si aún no estás licenciado, puedes Varios de nuestros colegios contemplan la figura del precolegiado, figura dirigida a estudiantes universitarios de ciencias económicas y empresariales. Un precolegiado puede disfrutar de las mismas condiciones que un colegiado, con ventajas adicionales, tales como una cuota de entrada gratuita, recepción de las publicaciones del colegio de economistas, precio especial en cursos, tiendas y librerías, o ingreso en bolsa de trabajo. 
  • Si lo que quieres es colegiarte, puedes hacerlo si reúnes una serie de requisitos, como los siguientes: 
  1. Ser ciudadano español o de un país miembro de la UE y ser Doctor o Licenciado en Economía, Ciencias Políticas y Económicas, Administración y Dirección de Empresas, Ciencias Actuariales y Financieras, entre otras.
  2. En el caso de ser extranjero de un país no miembro de la Unión Europea, también es posible colegiarse, atendiento a criterios como haber obtenido la convalidación de un título extranjero o Tener derecho de reciprocidad para el ejercicio de la profesión.

Tienes toda la información sobre quién puede colegiarse como economista ampliada en nuestra web.

Como hemos comentado, colegiarse comprende una serie de ventajas que van más allá de poseer el título de colegiado. Por ejemplo, adquirir el reconocimiento de la sociedad de la función social como colegiado, estar siempre actualizado gracias a la formación continua que la organización colegial ofrece, y por supuesto, orientación, ya sea de tipo laboral, para ponerse en contacto con otros miembros del consejo, o incluso sobre honorarios profesionales según la actividad desempeñada. Lee aquí todas las razones que te pueden llevar a colegiarte como economista.

Recuerda, si has finalizado una etapa y ahora las dudas te acechan, debes saber que tienes a todo un equipo de profesionales que te ayudarán y apoyarán en el desarrollo de tu carrera profesional en el apasionante mundo de la economía. Estamos aquí para ayudarte. ¡Colégiate como economista!

 

 

 

 

5 lecciones de marketing para economistas

Se estima que en el mundo conviven actualmente más de 7000 millones de personas. Hemos oído casi tantas veces como personas hay, la frase “vivimos en un mundo globalizado”, “la era de la globalización”, o que todo está “hiperconectado”.

Lo que toda esta terminología quiere decir, básicamente es que los mercados de todo el mundo están ahora más conectados y son más interdependientes que nunca. Nuestro escenario no es ya nuestro barrio ni nuestra ciudad; es el mundo entero. Por tanto, parece clave y lógico pensar que, sea lo que sea que queremos hacer, tanto si es vender más, como si es encontrar un trabajo, como si es mejorar en nuestra carrera profesional, tenemos que “saber vendernos”.  Y sí, si somos economistas, también.

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Por todo ello, hoy queremos hablaros de la importancia del marketing para nuestro trabajo y nuestra marca personal, proponiéndoos “5 lecciones de marketing para economistas”. Tomad buena nota:

  1. Sal de la zona de confort: Si nos encontramos en un mundo altamente competitivo en el que todos hacemos lo mismo… ¿qué sucederá? Obviamente, será difícil destacar. Por eso, llega lejos el que arriesga, sale de su zona de confort aunque no sepa lo que se va a encontrar afuera, y da ese paso que otros no dan. A menudo pensamos que es mejor estar “normal” en una situación que no nos llena, que arriesgar y estar “posiblemente bien” en una situación incierta. Pero, ¿y si quitásemos el posiblemente?
  1. Innova: Einstein dijo una vez: “si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”. Así pues, esta lección nos dice que nunca debemos estancarnos en nuestra forma de hacer las cosas, y si algo no funciona, cambiarlo. Un economista no debe nunca dejar de formarse, debe analizar qué es lo que están haciendo compañeros o profesionales que estén en una situación similar a la suya, e intentar darle una vuelta de tuerca, con la intención de mejorarlo.
  1. Construye tu propia marca personal: Siguiendo con este concepto de “saber venderse”, no hay nada que ayude más que crearnos una marca personal. Que se nos reconozca como individuo, por aquello en lo que somos buenos, creando notoriedad. Enfatizar que somos especialistas en algo, en este caso, la economía, y difundirlo en todos los canales que nos sea posible marcará sin duda una diferenciación respecto a la competencia.
  1. No seas el primero; sé el mejor: Podemos encontrar el mejor ejemplo de esto en la marca Apple y la propia filosofía de Steve Jobs. Ellos no inventaron tecnologías tales como el Smartphone, las tablets o los ordenadores personales; sin embargo, sí que han sabido darle un toque claramente diferenciado del resto, y posicionado en la mente de todos nosotros, que percibimos Apple como una marca de calidad y que valora mucho la experiencia de usuario. Así pues, no busquemos ser los primeros, pero cojamos algo que otros hayan hecho… ¡y mejorémoslo!
  1. Ten presencia en redes sociales: Las redes sociales son una herramienta muy útil para construir nuestra marca personal, ofrecer valor y en definitiva, vendernos y crecer profesionalmente. Pero hay que tener claro en cuáles queremos estar. No es lo mismo estar en Linkedin y Twitter, que pueden ser usadas profesionalmente por un público más adulto, que Instagram o Snapchat, más para un público joven que busca contenido de consumo instantáneo.

Precisamente, si te interesaría conocer en profundidad las oportunidades que herramientas como Twitter y LinkedIn pueden aportar al desarrollo de tu actividad y negocio, quizá te interese nuestro ‘Curso Linkedin y Twitter para profesionales y despachos’, que el próximo 30 de mayo celebraremos en nuestra sede del Consejo General de Economistas.

¿Qué te han parecido estas lecciones de marketing para economistas? ¿Hay alguna otra que conoces o pones en práctica para diferenciarte como profesional? Comparte tu conocimiento con nosotros dejándonos un comentario.

 

 

 

5 hábitos del economista de éxito

Casi todo lo que hacemos en la vida procede de nuestros hábitos, tanto para bien como para mal. Desde atarnos los cordones de los zapatos hasta salir por la puerta todos los días a la misma hora para ir a trabajar. Un hábito se define como “un comportamiento repetido regularmente, que requiere de un pequeño o ningún raciocinio y es aprendido, más que innato”.

Algunos psicólogos o incluso ‘coaches’ creen que son necesarios 21 días para cambiar un hábito antiguo por uno nuevo, a base de repetición que elimine la antigua “imagen mental” y establezca una nueva. Otros creen que es necesario más tiempo; pero en cualquier caso, hace falta tiempo –y persistencia- para crearlo.

5 hábitos del economista exitoso

Como de hábitos trata la cosa, creemos que para alcanzar el éxito en la profesión del economista es muy beneficioso incorporar a nuestra vida algunos de ellos. Por eso, hoy os queremos contar “5 hábitos del economista exitoso”.

  1. Conocer la misión u objetivo de carrera. No hay nada como tener una mente clara acerca de qué es lo que queremos conseguir. Un economista de éxito tiene claros sus objetivos profesionales, sus metas, y los pasos para acceder a ellos. Para poner en práctica este hábito, puede ayudar escribirlo en un post it y ponerlo en un lugar visible, donde pueda verse cada día, hasta que esa imagen mental cobre la suficiente fuerza en nuestra cabeza y te ayude a ‘instalar’ esa idea.
  1. No quejarse. Quejarse es una práctica (un hábito) que consume una gran cantidad de nuestras energías, no nos saca de la situación en la que nos encontramos, y además, fomenta un clima de negatividad tanto para nosotros mismos como hacia los demás. En lugar de quejarnos, deberíamos cambiar este negativo hábito por el contrario, mucho más positivo: dirigir nuestros esfuerzos y energías a ver el lado bueno de nuestra situación.
  1. Mantener un equilibrio. Para lograr un éxito profesional duradero y sostenible en el tiempo, hay que trabajar… nuestro tiempo libre. Aunque pueda parecer que cuanto más se trabaje, más éxito se cosechará, esto puede volverse contraproducente. Sin un adecuado equilibrio entre vida profesional y personal, seremos propensos a acabar saturados y consumidos. Debemos encontrar ese equilibrio y reservar tiempo para nosotros mismos.
  1. Meditar. Seguramente no somos los primeros ni los últimos en recomendar la meditación. ¿Se trata de una moda? Creemos que no. Numerosos estudios científicos reconocen los beneficios de practicar el ‘mindfulness’, como el hecho de que, por ejemplo, ayuda a tener espacio mental y ver los problemas y los retos “desde la distancia”, con una mayor capacidad de actuación y resolución. La diferencia entre una mente que medita y una que no, es como ver una tormenta a través de la ventana, con calma, o verla desde dentro, metidos en el centro y mojándonos.
  1. Creer en el proceso, no en “principio y fin”. Nos han acostumbrado a esperar que las cosas buenas están por llegar, y que llegará por fin ese día en el que alcancemos lo que queremos. Lo cierto es que siempre querremos más, y es que es inherente al ser humano no apalancarse. No hay un punto álgido y perfecto para nuestra carrera profesional; siempre hay capacidad de seguir creciendo y aprendiendo, porque hemos de tener claro que una carrera profesional es un viaje, no la llegada a algún destino.

¿Qué te parecen estos hábitos? ¿Te resultaría fácil o difícil ponerlos en práctica? ¿Tienes algún otro hábito que te resulte muy útil para tu carrera como economista y te gustaría compartir con nosotros? Adelante, ¡hazlo en los comentarios!

 

 

 

15 frases célebres sobre economía

Si hablamos de un ranking de citas célebres, lo primero que nos viene a la mente son frases budistas, filosóficas, sobre la felicidad o el amor; y el top ten lo coparán el Dalai Lama, Gandhi o Edward Aloysius Murphy.

Sin embargo, la crisis ha puesto en el candelero la figura del economista, convirtiéndole en un profesional cada vez más solicitado, capaz de explicar los problemas actuales desde a tu hijo, hasta a tu abuela. Y no son pocos los que nos han dejado un legado de grandes frases que se han grabado en nuestra memoria.

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Por esta razón, hemos recopilado para vosotros las 15 mejores frases célebres de economistas o relacionadas con la Economía, desde Séneca hasta nuestros días, que nos han gustado bien por su humor, bien por su ingenio, o bien por su acierto. Son estas:

  • “La Economía es la ciencia de cercenar los gastos superfluos.” – Séneca.
  • “La rareza fija el precio de las cosas.” – Petronio.
  • “El interés es el perfume del capital.” – François Marie Arouet Voltaire.
  • “Lo más incomprensible del mundo es el impuesto sobre la renta.” – Albert Einstein.
  • “La economía consiste en saber gastar y el ahorro en saber guardar.” – Orison Swett Marden.
  • “Si yo te debo una libra, tengo un problema; pero si te debo un millón, el problema es tuyo.” – John M. Keynes.
  • “La única función de la predicción económica es hacer que la astrología parezca algo más respetable.” – JK Galbraith.
  • “Definición de economista: es un experto que mañana sabrá explicar por qué las cosas que predijo ayer no han sucedido hoy.” – Lawrence J. Peter.
  • “La manera más segura de doblar tu dinero es unir los dos extremos del billete y guardarlo en tu bolsillo.” – Kin Hubbard.
  • “Si los economistas en verdad fueran buenos para los negocios, serían hombres ricos, no los asesores de los hombres ricos.” – Kirk Kerkorian.
  • “Los mercados alcistas nacen en el pesimismo, crecen en el escepticismo, maduran en el optimismo y mueren en la euforia.” - John Templeton.
  • “La Bolsa es un juego que consiste en ir pasando de unos a otros una cerilla encendida, hasta que llega a uno que se quema los dedos.” – John Kennedy.
  • “El contribuyente es una persona que trabaja para el Gobierno, pero sin haber hecho las oposiciones a funcionario.” – Ronald Reagan.
  • “Hay dos tipos de economistas: los que trabajan para hacer más ricos a los ricos y los que trabajamos para hacer menos pobres a los pobres.” – José Luis Sampedro.
  • “No podemos limitarnos a estar en casa y a ir a trabajar, sin ocuparnos de tanta y tanta gente que está a nuestro alrededor y que nos necesita.” – Leopoldo Abadía.

¿Se encuentra tu favorita en el listado? Si tienes una cita sobre Economía de tu propia cosecha, anímate y háznosla llegar a través de los comentarios. ¡Con un poco de suerte puede pasar a la historia!

 

 

 

 

Los 5 mayores escándalos financieros de la historia

Gordon Gekko, uno de los economistas más famosos de la ficción, dijo en un famoso discurso en la Universidad de California en Berkeley:

“La codicia, a falta de una palabra mejor, es buena; es necesaria y funciona. La codicia clarifica y capta la esencia del espíritu de evolución. La codicia en todas sus formas: la codicia de vivir, de saber, de amor, de dinero; es lo que ha marcado la vida de la humanidad.”

Sin embargo, ante esta ambición desmedida contamos, en España, con un refrán muy acertado: “La avaricia rompe el saco.” Y eso es lo que parece haberle pasado a algunas instituciones o inversionistas que, por su mala gestión, acabaron inmersos en escándalos económicos que acabaron con su reputación de un plumazo.

 

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A continuación, os presentamos a 5 economistas que fueron más lejos de lo que debían, y protagonizaron algunos de los mayores escándalos económicos de la historia:

 

  1. Bernard Madoff pasó de ser el gestor favorito de los ricos de Florida y Manhattan al protagonista de una de mayores estafas financieras que hemos conocido. Madoff estafó a sus clientes durante 20 años y su fraude formó un agujero de 50.000 millones de dólares en varios países. Lo más increíble es que, durante todo ese tiempo, ni la SEC, ni el FBI, ni auditores o agencias de rating se dieran cuenta de nada.

 

  1. Jerôme Kerviel fue condenado por haber causado pérdidas de 7.000 millones de dólares al banco Société Générale (SG). Sus operaciones pasaron desapercibidas en la entidad gracias a sus conocimientos del sistema informático. Kerviel apostaba una gran cantidad de dinero a que ciertas acciones subirían o bajarían, y acabó estrellándose, resultando culpable de abuso de confianza, falsificación y fraude. Más le habría valido darse una vuelta por Las Vegas.

 

  1. Nick Leeson decidió invertir en el índice Nikkei de Japón, apostando por la caída del yen y provocando el colapso del banco británico Barings, al perder la friolera de más de 1,300 millones de dólares. Esta acción llevo al banco a la quiebra, que fue vendido simbólicamente en una libra esterlina al banco holandés ING.

 

  1. Liu Qibing, operador en la Bolsa de Metales de Londres que trabajaba supuestamente en representación del gobierno chino, decidió que el cobre iba a caer, consiguiendo pérdidas por más de 800 millones de dólares. El buró de la Reserva Estatal de Shangai donde afirmaba trabajar Liu Qibing, negó conocerlo. Si te he visto, no me acuerdo.

 

  1. Peter Young, trabajador del banco británico Morgan Grenfell, perdió la cabeza a causa de su mala gestión, que ocasionó al banco pérdidas por más de 220 millones de libras esterlinas, en inversiones no autorizadas. Un jurado determinó que no estaba mentalmente capacitado para ir a juicio, ya que se presentó en ante un tribunal de Londres vestido de mujer. Una estrategia mucho mejor que las realizadas en bolsa.

 

Está claro que invertir es un riesgo y más si creemos que lo único que necesitamos para triunfar en bolsa es nuestro “buen olfato”. ¿Conocíais estos escándalos? ¿Hay alguno que os haya llamado especialmente la atención o queréis aportar uno nuevo? ¡Contádnoslo en comentarios!