Diferencia entre fecha contable y fecha valor en las cuentas bancarias

15 de marzo de 2017

Seguramente alguna vez te has encontrado al ingresar un cheque de otra entidad bancaria en tu cuenta corriente con que no has podido disponer del dinero hasta dos días después de ingresarlo. Esta circunstancia se produce por la diferencia entre lo que los bancos denominan fecha contable y fecha valor.

En primer lugar, fecha contable es aquella en la cual el banco anota una operación en el debe (cargo) o en el haber (abono) de las cuentas bancarias. Por su parte, fecha valor hace referencia a aquella a partir de la cual empiezan a generar intereses los abonos o cargos en dichas cuentas, pudiendo ser distinta de la contable.

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Esta diferencia de fechas se justifica por la propia operativa de las entidades de crédito, pero éstas no pueden aplicarla de un modo discrecional, sino que se han de ajustarse a la regulación legal establecida tanto en la Circular 8/1990, de 7 de septiembre, sobre transparencia de las operaciones y protección de la clientela, como en la Ley 16/2009, de 13 de noviembre, de servicios de pago, que la modifica. Esta legislación fija una valoración concreta para las operaciones bancarias (cheques, ingresos en efectivo, etcétera). Por ejemplo, el abono en cuenta de un ingreso en efectivo realizado por un cliente que sea un consumidor ha de valorarse el mismo día, mientras que si la operación de ingreso la realiza una empresa (un no consumidor) el abono puede valorarse hasta un día más tarde.

En cualquier caso, el banco con el que trabajes debe comunicarte las condiciones de valoración de las distintas operaciones, indicando el desfase temporal que puede existir entre fechas contables y fechas valor. Además, y como se señala en la propia Circular 8/1990, “en todas las operaciones con independencia de aplicar puntualmente las normas de valoración correspondientes, las Entidades pondrán los medios necesarios para abonar o adeudar las cuentas de los clientes sin demoras o retrasos, aplicando la máxima diligencia en facilitarles la disponibilidad pronta de los fondos”.

Luego la próxima vez que veas diferencias entre fechas contables y fechas valor en los movimientos de tus cuentas bancarias, no pienses que el banco actúa discrecionalmente y no te deja disponer de tu dinero, sino que cumple con una normativa en vigor. Ah, eso sí, comprueba que el cálculo de fechas está bien realizado.

Foto: webandi

¿Puede tu pyme financiarse a través del “crowdlending”?

12 de enero de 2017

Si eres el responsable financiero de una pequeña o mediana empresa es muy probable que estés acostumbrado a convivir con dificultades a la hora de obtener financiación ajena. Las pymes, caracterizadas por tener balances más débiles que las grandes empresas y con falta generalizada de avales que cubran el riesgo de sus deudas, tienen que pelear con fuerza por cada euro de fondos ajenos que logran. Convencer a un banco de que se tiene capacidad de devolución de los fondos prestados no es una tarea sencilla.

Si este es tu caso has de saber que, a la oferta tradicional de fondos bancarios que financien las inversiones de tu empresa, en los últimos tiempos se están uniendo nuevas alternativas financieras muy relacionadas con el mundo de la tecnología, fundamentalmente con internet. Nos estamos refiriendo a lo que se conoce como financiación participativa o crowdfunding, por su expresión en inglés, donde la financiación es otorgada por una multitud de inversores a través de una plataforma de internet que actúa como intermediaria.

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Dentro de las distintas modalidades que ofrece el fenómeno crowdfunding, si tu empresa lleva cierto tiempo en el mercado, está relativamente ordenada (cuentas anuales publicadas, liquidación de impuestos al día, con beneficios, etcétera) y realmente lo que busca es una alternativa al préstamo bancario que financie las nuevas inversiones que se emprendan, puedes acudir a la opción del crowdlending o crowdfunding de préstamos. En esta modalidad una multitud de inversores, a través de una plataforma de internet, eligen un proyecto empresarial al que prestan dinero, recibiendo a cambio el pago de unos intereses. En cierta medida, estas plataformas de internet están suponiendo una revolución en el mundo financiero que no sabemos bien dónde terminará.

Para la empresa supone acceder a una financiación más ágil y barata que la bancaria, la cual, entre otras cosas, no supone consumo de CIRBE (Central de Información de Riesgos del Banco de España). Recordamos que este registro oficial refleja las deudas (préstamos, créditos, avales y riesgos en general) que tienen las empresas con las entidades financieras, siendo utilizado por estas para ver el nivel de endeudamiento de las empresas cuando les solicitan un préstamo. En este caso, el préstamo logrado a través de una plataforma de crowdlending no aparece en la CIRBE.

Por tanto, parece interesante que tengas en cuenta esta opción financiera del crowdlending, sobre todo si tienes dificultadas para acceder al préstamo bancario. Es importante señalar que, este tipo de financiación, a pesar de ser algo novedoso, ya cuenta con regulación en España a través de la Ley 5/2015, de 27 de abril, de fomento de la financiación empresarial.

Foto: WerbeFabrik