5 claves para tu transformación digital como economista

Una cosa queda clara: la sociedad se transforma, y lo hace a una velocidad de vértigo. Los numerosos avances tecnológicos hacen que todo lo que hay a nuestro alrededor hoy, esté obsoleto mañana. Nuestro coche, nuestro móvil o nuestro televisor, serán un objeto de anticuario dentro de 5 años. No entramos a hablar del consumismo, pero la realidad es la que es.

Papers and gadget

También las personas debemos transformarnos; no nos queda otra alternativa. O lo hacemos, o nos quedamos fuera del juego. Y parece claro que la transformación tiene que ver con saber adaptarnos a los avances tecnológicos que la sociedad y los trabajos requieren: necesitamos de una transformación digital. Para ayudarte con este proceso, que no es nada fácil, te traemos 5 claves para tu transformación digital como economista.

 

  1. Conocimiento del ecosistema digital. Si, como decimos, es en el mundo digital donde nos vamos a encontrar sí o sí, parece lógico pensar en que debemos conocerlo como la palma de nuestra mano. Debemos conocer las principales herramientas con las que podemos llegar a nuestros clientes, potenciar nuestra marca empresarial o personal, o crear un contenido de valor y de interés para aquel público al que queremos llegar. Pueden ser redes sociales, puede ser una aplicación web… lo que está claro es que hay que estar donde nuestro cliente esté… y hablar el idioma que éste hable.

 

  1. Saber manejar datos. Los datos lo son (casi) todo, o al menos, eso es lo que oímos con frecuencia. Pero, ¿cuánta gente sabe realmente manejarlos, extraerlos y analizarlos? Lo cierto es que poca. Por eso, aprender a manejar datos es vital: nos permiten saber dónde está la demanda y dónde está la oferta, y como en las plataformas digitales podemos observar el rendimiento en tiempo real, podemos también cambiarlo de la misma forma inmediata. Contar con especialistas en digitalizar la información se perfila como un valor seguro, así que aprovechémoslo y aprendamos sobre el tema.

 

  1. Conocer a tu cliente. Nunca fue tan fácil hacerlo. Los datos de los que hablábamos en el punto anterior nos permiten meternos en la cabeza de nuestro cliente, saber cuáles son sus gustos y aspiraciones, y en base a esta información, acercarnos a él y ofrecerle lo que quiere. Porque hoy en día, las decisiones sobre lo que ofrecemos al cliente ya no las tomamos nosotros como compañía o directivos de la misma, sino que las reglas de juego han cambiado, y ahora las dicta el cliente. No se construye una estrategia pensando en él; se construye conjuntamente con él.

 

  1. Creer en los contenidos… y saber construirlos. Aparte de conocer el ecosistema digital, hoy también se requieren conocimientos de marketing online para, como hemos mencionado anteriormente, difundir las bondades de nuestra marca, producto o servicio (o incluso nuestra marca personal). Y, para “saber vender”, hay que saber cómo hacerlo. Hacerlo a través de grandes contenidos es la clave. Lo que demandamos ahora son microcápsulas de información, de consumo rápido y a menudo instantáneo, porque no disponemos del mismo tiempo ni espacio de atención que en el pasado. Tenemos que ser capaces de poder captar la atención del usuario mediante vídeos, contenido viral en redes sociales, y piezas de contenido lo suficientemente atractivas que inviten a nuestro público a acudir a nosotros, y no al revés.

 

  1. Formación y más formación. No olvidemos que, como hemos comentado al principio, lo que hoy es tendencia y funciona, puede que mañana ya no lo haga. Así que debemos tener claro que nuestra carrera como economistas no tiene un principio ni un final, sino que es un proceso abierto y continuo. Nunca tendremos que dejar de formarnos si queremos permanecer a la par de la evolución tecnológica y digital. O lo hacemos, o nos quedaremos atrás.

 

Y tú, ¿estás en proceso de transformarte digitalmente? ¿O por el contrario, te sientes atrapado en la zona de confort? Cuéntanos a cuál de los grupos perteneces y por qué, en los comentarios de abajo. ¡Queremos conocer tu opinión!