Economía colaborativa: 5 claves para entenderla

 

A buen seguro alguna vez habréis escuchado los términos consumo colaborativo o economía colaborativa, y casi con total seguridad, habrá sido con mayor frecuencia a medida que transcurrían los últimos meses o semanas.

5 claves para entender la economia colaborativa

  1. Y es que éste es un fenómeno sobre todo reciente… pero, ¿sabemos realmente en qué consiste?

En Wikipedia se define consumo colaborativo como “una interacción entre dos o más sujetos, a través de medios digitalizados o no, que satisface una necesidad real o potencial, a una o más personas”. Hasta aquí, la definición no parece aportar nada nuevo respecto a lo que podríamos considerar un intercambio tradicional de bienes y servicios; por eso, debemos ir un poco más allá y ver por qué es diferente.

  1. ¿Qué la hace distinta?

En primer lugar, la principal novedad que aporta es que se basa en plataformas digitales (Internet principalmente). Mediante la instalación de aplicaciones móviles o registrándose en portales en la web, los usuarios pueden interactuar con otros usuarios a través de la plataforma en cuestión. Dichos usuarios pueden vender o comprar servicios, o ambos a la vez. A este tipo de plataformas se les llama peer to peer (red entre pares o iguales).

Otro elemento importante y a tener en cuenta es la transparencia de este sistema de consumo: al tratarse de plataformas digitales, las cuales para poder ser utilizadas requieren de activar perfiles similares a los de las redes sociales, es posible valorar la calidad de los servicios contratados, para que otros puedan ver la fiabilidad o no de éstos.

  1. Algunos ejemplos de compañías y actividades basadas en economía colaborativa.

La economía colaborativa abarca distintos tipos de servicios, que van desde el alquiler, intercambio o compartición de todo tipo de cosas, pero las compañías más populares actualmente son las que se basan en el alquiler de coches y viviendas.

Quizá la más famosa de todas sea Uber, una empresa internacional con sede en San Francisco, California, que proporciona a sus clientes una red de transporte privado, a través de su software de aplicación móvil, y que conecta los pasajeros con los conductores de vehículos registrados en su servicio, los cuales ofrecen un servicio de transporte a particulares.

Otro ejemplo conocido es Airbnb. también originaria de San Francisco. Se trata de un mercado comunitario para publicar, descubrir y reservar viviendas. Airbnb cubre unas 2.000.000 propiedades en 192 países y 33.000 ciudades.

En nuestro país también podemos encontrar algún ejemplo de empresas de economía colaborativa, por ejemplo Tutellus, una plataforma de formación online que conecta a profesores y alumnos que ofrecen sus conocimientos sobre cualquier tipo de materia, a través de videocursos.

  1. ¿Cuáles son sus ventajas y cuáles sus desventajas?

A primera vista, una de las ventajas más obvias es el ahorro que se obtiene al utilizar los distintos recursos, por ejemplo en el caso de aquellos que comparten su coche o vivienda. Esto supondría un uso más eficiente del transporte y la energía, así como un mayor cuidado medioambiental. Pagar por aquello que necesitemos sólo cuando lo necesitemos implica un uso mucho más eficiente y racional de los recursos.

Sin embargo, este tipo de consumo va acompañado prácticamente desde sus orígenes por una serie de dudas o desventajas. Por ejemplo, respecto al tema de la incertidumbre regulatoria. Existen dudas y un vacío legal en cuanto a contribuciones impositivas, cobertura de seguros y responsabilidad legal. Por otra parte, compañías de taxis u hoteles denuncian el instrusismo que pueden llegar a suponer estas prácticas para su negocio.

  1. ¿Cuál es su futuro?

Parece ser que la economía colaborativa ha venido para quedarse, pero lo que parece también cierto es que se encuentra aún en una fase temprana y habrá aspectos que deban pulirse para una mejor adaptación de ésta a la sociedad. Las claves apuntan a que debe existir una mejor regulación, más clara y transparente, o una mejor definición de los roles según sectores de negocio (por ejemplo, definir el papel del agente productor). Lo que parece claro es que la economía colaborativa tendrá un papel de importancia creciente en los años venideros.

Con todas estas claves, podemos ya hacernos una idea de lo que este tipo de economía es, y sus ventajas e inconvenientes. No cabe duda de que tiene y tendrá sus defensores y detractores, y nos gustaría saber en qué lado os encontráis vosotros. Podéis dejarnos vuestras impresiones en los comentarios de abajo.

 

 

5 lecciones de marketing para economistas

Se estima que en el mundo conviven actualmente más de 7000 millones de personas. Hemos oído casi tantas veces como personas hay, la frase “vivimos en un mundo globalizado”, “la era de la globalización”, o que todo está “hiperconectado”.

Lo que toda esta terminología quiere decir, básicamente es que los mercados de todo el mundo están ahora más conectados y son más interdependientes que nunca. Nuestro escenario no es ya nuestro barrio ni nuestra ciudad; es el mundo entero. Por tanto, parece clave y lógico pensar que, sea lo que sea que queremos hacer, tanto si es vender más, como si es encontrar un trabajo, como si es mejorar en nuestra carrera profesional, tenemos que “saber vendernos”.  Y sí, si somos economistas, también.

marketing para economistas

Por todo ello, hoy queremos hablaros de la importancia del marketing para nuestro trabajo y nuestra marca personal, proponiéndoos “5 lecciones de marketing para economistas”. Tomad buena nota:

  1. Sal de la zona de confort: Si nos encontramos en un mundo altamente competitivo en el que todos hacemos lo mismo… ¿qué sucederá? Obviamente, será difícil destacar. Por eso, llega lejos el que arriesga, sale de su zona de confort aunque no sepa lo que se va a encontrar afuera, y da ese paso que otros no dan. A menudo pensamos que es mejor estar “normal” en una situación que no nos llena, que arriesgar y estar “posiblemente bien” en una situación incierta. Pero, ¿y si quitásemos el posiblemente?
  1. Innova: Einstein dijo una vez: “si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”. Así pues, esta lección nos dice que nunca debemos estancarnos en nuestra forma de hacer las cosas, y si algo no funciona, cambiarlo. Un economista no debe nunca dejar de formarse, debe analizar qué es lo que están haciendo compañeros o profesionales que estén en una situación similar a la suya, e intentar darle una vuelta de tuerca, con la intención de mejorarlo.
  1. Construye tu propia marca personal: Siguiendo con este concepto de “saber venderse”, no hay nada que ayude más que crearnos una marca personal. Que se nos reconozca como individuo, por aquello en lo que somos buenos, creando notoriedad. Enfatizar que somos especialistas en algo, en este caso, la economía, y difundirlo en todos los canales que nos sea posible marcará sin duda una diferenciación respecto a la competencia.
  1. No seas el primero; sé el mejor: Podemos encontrar el mejor ejemplo de esto en la marca Apple y la propia filosofía de Steve Jobs. Ellos no inventaron tecnologías tales como el Smartphone, las tablets o los ordenadores personales; sin embargo, sí que han sabido darle un toque claramente diferenciado del resto, y posicionado en la mente de todos nosotros, que percibimos Apple como una marca de calidad y que valora mucho la experiencia de usuario. Así pues, no busquemos ser los primeros, pero cojamos algo que otros hayan hecho… ¡y mejorémoslo!
  1. Ten presencia en redes sociales: Las redes sociales son una herramienta muy útil para construir nuestra marca personal, ofrecer valor y en definitiva, vendernos y crecer profesionalmente. Pero hay que tener claro en cuáles queremos estar. No es lo mismo estar en Linkedin y Twitter, que pueden ser usadas profesionalmente por un público más adulto, que Instagram o Snapchat, más para un público joven que busca contenido de consumo instantáneo.

Precisamente, si te interesaría conocer en profundidad las oportunidades que herramientas como Twitter y LinkedIn pueden aportar al desarrollo de tu actividad y negocio, quizá te interese nuestro ‘Curso Linkedin y Twitter para profesionales y despachos’, que el próximo 30 de mayo celebraremos en nuestra sede del Consejo General de Economistas.

¿Qué te han parecido estas lecciones de marketing para economistas? ¿Hay alguna otra que conoces o pones en práctica para diferenciarte como profesional? Comparte tu conocimiento con nosotros dejándonos un comentario.

 

 

 

Los 5 retos a los que se enfrentará un nuevo emprendedor

La semana pasada hablamos de propósitos que hacernos para el nuevo año, porque siempre es bueno proponernos nuevas metas que acometer con las energías nuevas que caracterizan al comienzo de un nuevo ciclo. Pero a veces, más allá de los propósitos, tenemos también que hacer, dar el paso, actuar… en definitiva, lanzarnos a la piscina.

emprendedor

Quizá este año lo que pensemos “hacer” sea emprender. Pero, como sabemos, emprender será una tarea dura y a veces, plagada de obstáculos. Pero a nosotros, no nos gusta llamarlos así; preferimos llamarlos retos. Por eso, hoy os hablaremos de los que son los retos a los que se enfrentará un nuevo emprendedor que se quiera lanzar a la aventura emprendedora este año.

- Financiación: Nunca será éste un tema fácil para un emprendedor, tanto si es novel como experto; pero sin duda, será más duro para el segundo que para el primero. Si emprendemos por primera vez, hemos de saber que empezamos de cero, lo cual significa que debemos poner un especial énfasis en hacer networking (generar contactos profesionales), y considerar además las posibles opciones de financiación que tenemos (crowdfunding, incubadoras de proyectos, business angels…) para ver cuál nos conviene más.

- Cambio de situación laboral: Si nos vamos a dedicar a montar nuestro propio negocio, y lo más importante, mantenerlo, debemos tener presente que va a ser realmente difícil conservar nuestro antiguo trabajo o actividad anterior. Quizá al principio, durante los inicios del negocio, será posible compaginar ambos, utilizando hasta nuestro tiempo libre si es necesario, pero al final, si queremos verdaderamente triunfar y hacer crecer nuestro negocio, quizá debamos plantearnos la opción de dedicarnos por entero a él.

- Lo desconocido: Cuando se lanza una startup, tenemos ante nosotros una hoja completamente en blanco y cientos de preguntas que formularnos: ¿cuál será la esperanza de vida de mi negocio? ¿será rentable? ¿será exitoso? Lo malo es que las respuestas no las podemos conocer, si no es con el paso del tiempo y con los resultados, día tras día. Emprender es un riesgo, y todas estas preguntas sin respuesta pueden generar en nosotros cierta ansiedad, por ver tambalearse nuestra economía, desarrollar horas de trabajo a veces indefinidas, y en definiva, por no saber qué pasará.

- Elección del equipo adecuado: Si nunca hemos gestionado un equipo de personas, debemos saber que ésta es una de las tareas más difíciles, además de estresante. No sólo se trata de elegir a los candidatos adecuados para un determinado puesto, sino que, además hay que evaluar su coste y observar cómo se integrarían en un equipo más amplio. La dificultad aumenta cuando tenemos que hacer todo esto con la mayor celeridad posible.

- Toma de decisiones: La responsabilidad es probablemente la tarea más difícil y estresante de todas las que hemos enumerado hasta ahora. Cuando montamos una empresa, la toma de decisiones se convierte en algo diario: desde las pequeñas y aparentemente sencillas hasta las que atañen a temas más complejos con muchos más factores involucrados que afectan a la compañía en mayor medida. Debemos aprender a gestionar el estrés asociado a estas nuevas tareas y desafíos que se nos plantean como emprendedores, pues trataremos con ellos día tras día.

La acción de emprender es una tarea que no será fácil y que constantemente nos asaltará con nuevos desafíos, pero si, como hemos dicho al principio, convertimos las dificultades en ‘retos’, seguro que con el tiempo podemos hacer todo el proceso mucho más llevadero.

¿Y tú, te has planteado emprender este año? ¿qué otros retos crees que puede encontrarse un emprendedor que monta un negocio por vez primera? Déjanos un comentario y cuéntanoslo.

 

5 HERRAMIENTAS ONLINE PARA DISEÑAR TU PLAN DE EMPRESA

Si pretendes emprender, tienes que saber que te espera un arduo camino por delante, y que cada paso debe ser tomado a conciencia. Cada error cometido será clave para el futuro de tu negocio, por eso tienes que avanzar con firmeza, determinación y con una base lo suficientemente sólida como para aguantar las posibles tempestades a las que te tengas que enfrentar. ¿Y cuál es la mejor base para comenzar a construir tu negocio soñado? Sin duda, el plan de empresa.

Plan_Empresa

Aunque un buen plan de empresa no te asegura el éxito, tienes muchas más posibilidades de alcanzarlo con él que lanzándote a la aventura confiando en tu simple intuición. Diseñarás y concretarás los objetivos de tu proyecto empresarial mediante una fase de proyección y evaluación. Planificarás las tareas a desempeñar y estudiarás si necesitas inversores o financiación externa. Reunirás toda la información de lo que el negocio tiene que ser y organizarás todas las acciones y necesidades para que éste tenga éxito.

¿Te hemos convencido de lo necesario que es diseñar un buen plan de negocio? Te damos 5 herramientas online para lo lleves a cabo:

  1. Plan de Empresa de la DGIPYME (Dirección General de Industria y de la Pequeña y Mediana Empresa): Esta herramienta gratuita te permitirá analizar la oportunidad de tu negocio y examinar su viabilidad técnica, económica y financiera. Podrás sistematizar e integrar las actividades necesarias para que tu idea de negocio se convierta en realidad. Al finalizar tu plan, podrás acudir con tu idea a las personas o entidades financieras que pueden ayudarte a ponerlo en marcha. Para más info, pincha aquí.
  2. Enloop: Esta herramienta se basa en la información que introduzcas para generar automáticamente un sistema de sincronización de valores. Te facilitará datos de ventas, ingresos y egresos, flujo de efectivo y hoja de balance general, detallando la información con gráficas y otros atractivos elementos visuales. Podrás personalizar cada sección de tu plan, incluyendo partes enfocadas en información clave de la empresa y datos financieros, y obtendrás previsiones de negocio muy cercanas a la realidad. Tiene una opción gratuita que incluye un plan de negocios en un formato PDF que te puedes descargar, y opciones con precios entre 9,95 y 39,95 dólares al mes. Para más info, pincha aquí.
  3. eBusinessPlan: Es una herramienta online gratuita con la que puedes crear y administrar tuplan de negocio. Es totalmente personalizable para diseñar  un plan dinámico y profesional apoyándose en imágenes y textos de ayuda. Para más info, pincha aquí.
  4. Liveplan: También muy completa, pone especial énfasis en la construcción de un modelo financiero fiable. Ha sido creada por Bplans, una empresa dedicada al desarrollo de soluciones de software para apoyar a los emprendedores a diseñar su propio negocio. En su web podemos encontrar algunos recursos gratuitos, plantillas, guías y hasta 500 ejemplos gratuitos de planes de negocios. Además ofrece un servicio de asesoría por parte de un grupo de expertos. Dispone de una versión gratuita. Para más info, pincha aquí.
  5. Crea tu plan de negocio: es una iniciativa del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte para ayudar a todos los emprendedores del sector de las industrias culturales a realizar sus proyectos, centrando la atención en el análisis previo a la puesta en marcha del negocio. Manejarás diferentes escenarios para comprobar aspectos tan importantes como cuánto dinero necesitas para empezar o cuándo va a rentabilizar tu inversión. Además, contarás con la ayuda de casos de éxito de otros emprendedores, a través de los que podrás comprobar qué decisiones tomaron ellos en situaciones similares a las que te estás planteando. Para más info, aquí.

Por supuesto hay muchas más herramientas online que te ayudarán a diseñar tu plan de negocio, éstas son solo nuestras recomendaciones. Investiga, curiosea y decide cuál es la que mejor se adapta a tus necesidades. Pero no te olvides de tu objetivo: emprender.

¿O te vas a echar atrás ahora que sabes por dónde tienes que empezar?

LOS 8 ERRORES CAPITALES DEL EMPRENDEDOR

Emprender es una palabra que sigue estando cada día presente en la conciencia colectiva. Noticias, gobiernos e incluso nuestras conversaciones la utilizan constantemente. Porque emprender se perfila como una opción atractiva y real para reactivar la economía y generar empleo.

Caution

Hasta ahora, en nuestro blog os habíamos dado numerosos y valiosos consejos para seguir a la hora de emprender. Esta vez queremos darle un enfoque distinto, y nuestros consejos se dirigen hacia el territorio opuesto: os queremos prevenir de aquellas cosas que no debéis hacer cuando lo que queréis es emprender, sea la primera, tercera o vigésima vez. Son 8 errores típicos que otros han cometido, y que tras leer este post, vosotros no cometeréis…

 1.- Rodearse del equipo equivocado: Cuando uno se dispone a emprender un nuevo proyecto, las primeras personas que a menudo le vienen a la mente son sus propios familiares y amigos. Esto no es rechazable en todos los casos, por supuesto, siempre que las personas sean válidas para la tarea a desarrollar. Por eso conviene primero ser realistas y elegir a aquellas personas realmente preparadas y comprometidas con el proyecto.

2.- No trabajar en equipo: Una vez que tenemos definido el equipo, se nos puede presentar este problema. A veces el que emprende tiene la falsa creencia de que él es el único que puede llevar la idea a cabo correctamente, ya que ha sido él el que la ha concebido, cargándose con más trabajo del que puede manejar y creando ese ambiente de falta de compañerismo.

3.- Ambición desmesurada: A veces, y sobre todo si se es emprendedor novato, existe una fuerte ambición por querer hacer las cosas bien. En ocasiones, esto se puede ir de las manos por querer abarcar demasiados objetivos. Esta dispersión puede hacer que estemos pagando la cantidad con pérdida de calidad.

4.- Una buena idea no tiene por qué ser una buena oportunidad de negocio: Podemos tener una idea muy buena y brillante pero a la hora de querer aplicarla en el mercado no tiene por qué poder llevarse a cabo o ser viable.

5.- No manejar la información esencial: Es absolutamente necesario informarse para dirigir la empresa. Tanto sobre la formación que los miembros integrantes deberían tener para salir airosos de cualquier situación, como sobre la competencia, a fin de poder reaccionar ante ésta. La buena noticia es que hoy, informarse no es un problema gracias a Internet.

6.- No ser flexible: Obcecarse en el modelo de negocio que se ha pensado como inicial puede ser realmente peligroso y perjudicial. Un plan de negocio se arma sobre suposiciones, y se pueden encontrar en el camino cosas distintas a las esperadas en un primer momento, por eso es necesario estar replanteándoselo de forma continua.

 7.- Vender lo que el emprendedor quiere, no lo que quiere el cliente: El emprendedor puede creer que el producto o modelo de negocio que tiene en mente va a ser la sensación del momento y todo el mundo lo va a querer adquirir. Esto no tiene por qué ser así; la verdadera cuestión está en averiguar lo que la gente quiere, el potencial cliente debería ser el centro de nuestro negocio. Siempre. Se necesitará una inversión para conocer las necesidades de  los clientes potenciales, pero será bien empleada porque nos acercará mucho más al éxito.

 8.- ¿Qué hay sobre los precios?: Muchos emprendedores tienen dificultades a la hora de fijar un precio para sus productos. Unas veces, por desconocimiento de la relación calidad-precio de la competencia, y en otras ocasiones, simplemente por miedo a empezar mal o ser repudiado, se acaba poniendo un precio demasiado bajo.

Nadie dijo que emprender fuera fácil, y todos somos humanos, pero al menos esperamos que con estos consejos, tu camino hacia el éxito sea mucho menos pedregoso…

¿Hay algún otro error a la hora de emprender que conoces personalmente, o que te haya sucedido a ti mismo? ¿Por qué no nos lo cuentas?