5 grandes empresas que no cotizan en bolsa

Todos las conocemos. Compramos sus productos, nos sorprendemos con sus campañas publicitarias e incluso las recomendaríamos a nuestros familiares y conocidos como compañías en las que consumir y confiar, pues gozan de prestigio y reconocimiento.

Sin embargo, todas ellas comparten una característica común: no cotizan en bolsa. Cada una con sus razones, pero todas ellas no han entrado aún en los mercados de valores. Vamos a repasar cuáles son, puede que algunas os sorprendan:

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Ikea. Se dice que su fundador, Ingvar Kamprad, tiene fama de tacaño y agarrado: duerme en habitaciones pequeñas y baratas cuando va a hoteles en lugar de en lujosas suites, viaja en clase turista a pesar de poderse permitir hacerlo en business, e incluso establece normas para que sus empleados ahorren lo máximo posible a la hora de trabajar. Sea por estas razones o no, la fortuna de Ikea es de 55.000 millones de euros, que pertenecen íntegramente a la familia Kanmprad. Puede que sea razón más que suficiente para no ver la necesidad de sacar la empresa a bolsa…

Lidl. La cadena de supermercados de origen alemán tiene más de 8.000 supermercados, repartidos a lo largo de 17 países, y es uno de los líderes mundiales de supermercados de bajo coste. Solo en nuestro país mejoró sus ventas en un 12,5%, superando por primera vez los 3.000 millones de euros. Su modelo de negocio se basa en un aumento de volumen de compras gracias al aumento de estas ventas, lo que hace posible ofrecer unos precios bajos a los clientes. Quizá este modelo de negocio que les funciona les hace no preocuparse por cotizar en los mercados de valores…

Decathlon. Todos conocemos esta gran superficie dedicada a la venta de material deportivo. La compañía, perteneciente al grupo francés Mulliez, no cotiza en bolsa. La compañía tiene 748 tiendas repartidas en todo el Mundo, y 11.751 empleados, a los cuales retribuye mediante la entrega de ‘acciones’ liberadas de la propia compañía. La cantidad que se entrega a cada trabajador se calcula respecto a tres variables: los resultados netos de la empresa, la permanencia del trabajador y su productividad.

No queríamos terminar este post sin hacer referencia a dos grandes compañías españolas que tampoco cotizan aún en bolsa.

Mercadona. No cabe duda de que Mercadona es una compañía que funciona bien, y podría perfectamente tener un puesto en la lista del Ibex. Esta empresa no ha parado de crecer, y actualmente cuenta con el 20-25% del mercado alimentario español, facturando en la actualidad más de 20.000 millones de euros. La empresa es propiedad de la familia Roig, y quizá con estas cifras, no les interesa emprender nuevos caminos, como es el de la inversión en bolsa.

El Corte Inglés. Es otra de las empresas de nuestro país que suelen sorprendernos cuando nos enteramos de que aún no cotizan en bolsa. En este caso, la razón parece ser la contraria a la de nuestro ejemplo anterior, Mercadona. Debido a la crisis, sus ventas han caído duramente en la última década. Sin embargo, mediante la venta de inmuebles y amortizaciones, están saneando la deuda del balance, y planteando una posible salida a bolsa.

Como ves, no todas las grandes empresas del mundo o de nuestro país, por el hecho de ser grandes, están en bolsa. ¿Conoces algún otro ejemplo que no esté en nuestra lista? ¡Dinos cuál es, abajo en los comentarios!

 

 

 

5 razones por las que tu empresa no está innovando

En un momento en el que innovar está (o debería estar) en boca de todos, porque significa ofrecer una ventaja competitiva a nuestro negocio frente a la competencia, nos proponemos revisitar este concepto, y qué mejor forma de hacerlo que desmitificando algunas ideas erróneamente asociadas al concepto de innovación empresarial, y la manera en que éstas se utilizan como “excusas” para no innovar. Así. hoy queremos hablaros de “5 razones por las que tu empresa no está innovando”. ¿O quizá la tuya sí?

 

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Vamos a verlas:

 

  1. Confunde la falta de recursos humanos con la falta de talento: Tenemos una cierta tendencia a pensar que, para innovar en nuestra empresa, lo primero que necesitamos es tener un equipo concreto que lleve la “innovación en su ADN”, algo así como contratar a un equipo especializado para la innovación, aparte del resto. Pero lo cierto es que, en la actualidad, con toda la tecnología y herramientas de que disponemos, es quizá el mejor momento en el que estas variables no van de la mano, y no importa tanto el número de recursos, sino cómo los recursos que tenemos pueden aportar de forma creativa a las estrategias de nuestra compañía.

 

  1. Identifica innovación con un gran desembolso económico: Esta idea va muy en la línea de la anterior. Las compañías tienen miedo a invertir mucho dinero en innovación, sobre todo cuando se trata de pequeñas y medianas empresas, y eso es algo perfectamente normal y comprensible. Pero a veces, el secreto está en pensar desde otro punto de vista, y quizá, centrarnos en innovación que no sea de producto o altamente tecnológica. Podemos así innovar en nuestro propio modelo de negocio, “renovando” elementos y dándole una vuelta a qué ofrecemos a nuestros clientes, haciéndolo de una forma novedosa y distinta a la competencia, por ejemplo.

 

  1. No tiene una estrategia enfocada en el cliente final: Este caso plantea el problema de que quizá la empresa si está innovando, pero no hay una estrategia detrás de esto; es decir, innova en una dirección incierta, porque no está teniendo en cuenta una potencial necesidad del cliente a la hora de aplicar esa innovación. Esto puede deberse a que no ha habido una investigación previa del mercado y la empresa quizá se ha movido en torno a una corazonada, o simplemente, que esta estrategia ha errado. En cualquier caso, no perder nunca de vista al cliente ni sus posibles necesidades nos ayudará a decidir mejor la próxima vez.

 

  1. Desconoce el concepto de innovación: Esta reflexión nos lleva a hacernos la siguiente pregunta: ¿realmente sabemos lo que es la innovación? A veces, el problema reside en el desconocimiento del propio concepto, que puede parecer una nimiedad, pero tenerlo claro es la piedra angular a partir de la cual se construye todo lo demás. Innovar no es únicamente ofrecer un producto novedoso sin más, sino que significa generar en aquél que innova una ventaja competitiva sobre la competencia. Si sólo nos limitamos a ofrecer un cambio en un producto o servicio, pero este cambio puede ser fácilmente imitado por la competencia y no estamos generando esa ventaja competitiva sobre ella, nuestra innovación no podrá ser llamada de esa forma.

 

  1. Tiene los recursos y el dinero, pero está asentada en la zona de confort: No hay nada peor que el miedo paralizante a innovar, y puede ocurrir que nuestra empresa esté funcionando bien, exista bonanza económica y por eso no se replantee cambiar las cosas. Nos decimos: “¿si todo va bien tal y como se hacen las cosas, por qué cambiarlas?” Sin embargo, debemos ser consciente de que en los tiempos que corren, todo cambia a velocidad de vértigo, y nada parece ser duradero en el tiempo. Existen demasiados cambios de tendencia en la tecnología, en el mundo laboral y en la sociedad en general, que nos hacen no poder relajarnos. Y, ante esto, el miedo al cambio y permanecer en esa “zona de confort” son elementos a evitar. Al fin y al cabo, siempre se dice que “quien no arriesga, no gana”.

 

Y tú, ¿tienes una startup? ¿Tratas de innovar en ella? ¿Qué opinas de nuestras razones por las que las empresas no innovan? Cuéntanos lo que piensas en los comentarios.

 

 

5 maneras de aplicar la inteligencia emocional en la empresa

Ocho horas al día , cinco días por semana, cuatro semanas por mes, para hacer una media aproximada de 160 horas… la realidad es que pasamos mucho tiempo en el trabajo a lo largo de nuestra vida. Más de un tercio de nuestro día a día está ocupado por nuestra actividad laboral; por eso, es aconsejable que nuestro trabajo sea lo más llevadero posible para nosotros.

 

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Hoy queremos hablaros de cómo podéis aplicar la inteligencia emocional en la empresa para lograr un clima de bienestar, y por qué no, alcanzar el éxito en vuestro trabajo. Para ello, os contaremos cinco maneras de hacerlo.

- Comunícate de forma efectiva: La inteligencia emocional tradicionalmente se define como “una habilidad para percibir, asimilar, comprender y regular las propias emociones y las de los demás, promoviendo un crecimiento emocional e intelectual”. Comunicarnos de forma efectiva con nuestros compañeros, jefes, clientes… es la base para el éxito. Muchos pequeños problemas laborales a menudo son causados por esa falta de comunicación. Intentemos empatizar con lo que el otro quiere y pongámonos en su lugar para tratar de entendernos.

- Capacidad intelectual no implica inteligencia emocional: Es obvio que las capacidades intelectuales y técnicas son muy importantes en la empresa, pero desde luego, no nos ayudarán a alcanzar el éxito ni a prosperar si no sabemos gestionar nuestras emociones y las de los demás correctamente. El panorama laboral actual está sujeto a una presión y exigencia cada vez mayores, y prima sobre todo el trabajo en equipo; por tanto, preocupémonos de cuidar las habilidades sociales y emocionales tanto como las habilidades técnicas e intelectuales.

-Aprende a motivar a tus compañeros (y a ti mismo): En la vida trabajamos con metas y objetivos; en el trabajo, por supuesto, también. Es fácil permanecer motivado cuando las cosas van bien, pero no lo es tanto cuando aparecen problemas o caemos en la monotonía o la rutina: un proyecto que no salió adelante, un cliente que se perdió, pérdida de interés general… en estos momentos, es cuando debemos poner en marcha esa inteligencia emocional y decirnos a nosotros mismos que no ganamos nada desanimándonos o perdiendo la motivación, pues esto solo irá en nuestra contra. En su lugar, optemos por desarrollar pensamientos positivos, e ilusionémomos con el futuro. Si además, contagiamos este espíritu a otros, tendremos mucho terreno ganado.

-Aprende a innovar constantemente: No nos referimos a innovación técnica ni a caer en un exceso de perfeccionismo que nos genere una ansiedad constante; más bien, queremos transmitir la idea de que, si tratamos de superarnos, pensando siempre que “la próxima vez será mejor”, estaremos cultivando esa motivación de la que hablábamos en el punto anterior. Debemos aprender a encontrar un punto de “competitividad sana”, intentando batirnos a nosotros mismos, con actitud siempre positiva, y alentando a otros a que, siguiendo el ejemplo, también intenten superarse. La emoción se contagia, y es uno de los fundamentos de esta inteligencia que buscamos.

-Practica la autorreflexión: Es inteligente emocionalmente el que es capaz de reconocer sus propios errores y, más importante aún, corregirlos. En ocasiones, no encontramos la solución a un problema porque no lo hemos mirado desde otra perspectiva; “salir” fuera del problema, intentando analizar cuál es nuestra implicación en que éste esté yendo bien o mal, es un ejercicio que deberíamos poner en práctica a menudo, muy útil para mejorar nuestra inteligencia emocional y nuestra autocrítica, tan necesaria para alcanzar el éxito.

 

Como veis, en las empresas, el recurso más importante, por encima de avances tecnológicos y otras herramientas técnicas, siguen siendo las personas. Por eso, es importante que sepamos gestionar correctamente nuestras emociones y las de otros.

Y tú, ¿cómo pones en práctica la inteligencia emocional en la empresa? Cuéntanoslo en los comentarios.

 

LA IMPORTANCIA DE MANTENER LA REPUTACIÓN EN TU EMPRESA

Hace unas semanas saltó a la actualidad el ya famoso caso Volkswagen. La firma de ámbito mundial se enfrentó a acusaciones de cometer irregularidades para evadir controles de contaminación en sus modelos diésel. En este caso, Volkswagen reaccionó con la dimisión de su director general y con el firme compromiso de revisar todos lo modelos afectados, arreglando gratuitamente todas las anomalías.

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Pero, ¿cómo afectará todo esto a la reputación de Volkswagen como compañía? Lo cierto es que la marca de coches alemana no es la primera que se ha enfrentado a problemas de reputación tras escándalos; a continuación os detallamos una serie de ejemplos de otras compañías con diferentes desenlaces.

La industria automovilística no es nueva en el apartado de escándalos: Renault y Volvo tuvieron que llegar a un acuerdo de 1000 millones de dólares en 1998 tras ser acusados por las autoridades de instalar equipos para eludir los controles de emisiones en sus coches. Como en el caso Volkswagen, el mayor problema al que se enfrentaron fue la pérdida de confianza por parte de los clientes.

Los problemas de reputación pueden llegar también de declaraciones poco afortunadas de algunos de los CEOs de las marcas más importantes del mundo. Un ejemplo de ello fueron las palabras de Mike Jeffries, ex responsable de Abercrombie & Fitch. El director de la marca de moda declaró que su ropa era sólo y únicamente para gente atractiva, justificando así la falta de tallas grandes en la marca. Esto generó innumerables críticas organizándose un boicot contra la marca en redes sociales. Finalmente Jeffries abandonó la empresa y sus declaraciones a día de hoy todavía repercuten en la imagen de Abercrombie & Fitch.

Una sola entrevista también puede afectar a la imagen de tu empresa. Por ejemplo, a Stephen Elop, CEO de Nokia, le llovieron las críticas tras reaccionar mal en una entrevista. Al director de la empresa de tecnología no le gustó la comparación que el entrevistador le hizo del Iphone con el modelo que ellos comercializaban; su reacción fue tirar el smartphone del presentador al otro lado del plató.

Esto son solo algunos ejemplos. Lo contado anteriormente nos demuestra que es necesario hacer las cosas bien y correctamente como empresa, debido a que toda acción de una compañía repercute de forma directa en su reputación. Mantener esa imagen es la manera de crear un vínculo duradero de confianza con tu cliente y sustentando así la viabilidad económica de la misma.

¿Conoces algún otro caso de malas prácticas o acciones que hayan desembocado en una pérdida de reputación para la empresa que las llevó a cabo? Y tú, ¿qué harías para que tu empresa gozase siempre de una buena reputación? Cuéntanoslo.

LAS 10 EMPRESAS MÁS RENTABLES DEL MUNDO

De entre las 500 empresas con mayores fortunas del mundo, ¿cuáles fueron las que más beneficios consiguieron el año más pasado? ¿A qué sectores pertenecen estas empresas?

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Entre las 10 empresas más rentables del mundo obtuvieron  unos 210.000 millones de dólares en beneficios en el 2014. De estas 10 empresas, 8 además consiguieron beneficios superiores a los de 2013.

¿Cuántas empresas crees que puedes adivinar en esta lista? Sospechamos que al menos has acertado el primer puesto. Y las empresas con mayores ganancias del 2014 son:

  1. Apple: Aunque se sitúa como la 5ª mayor fortuna empresarial del mundo, sin duda es la que mayores ganancias genera actualmente. Sus beneficios ascendieron a 39.500 millones de dólares en 2014, con un aumento del 6,7% respecto al año anterior. Gran parte de sus beneficios se los sigue debiendo a su producto estrella: el iPhone. En el 2014 tanto el iPhone 6 como el iPhone 6 Plus fueron grandes éxitos de venta.
  2. Exxon Mobil: Aunque el precio del crudo cayó con fuerza en la segunda mitad de 2014, las ganancias de Exxon Mobil solo cayeron 60 millones de dólares, alcanzando un beneficio final de 32.500 millones de dólares en 2014.
  3. Wells Fargo: Se ubica como el banco más rentable del mundo. Sus ganancias crecieron un 5,4% con respecto al 2013, alcanzando los 23.100 millones de dólares de beneficios.
  4. Microsoft: El segundo gigante tecnológico se encuentra a más de 17.000 millones de dólares en beneficios con respecto a su competidor directo Apple. En total sus ganancias ascienden a unos 22.100 millones de dólares en 2014, un 1% mayores con respecto al 2013. Pero la gran noticia para Microsoft en 2014 no fueron sus cifras, sino el fichaje del nuevo CEO, el gigante del software Satya Nadella, que se espera dé un gran empujón en el crecimiento de la empresa.
  5. P. Morgan Chase: El segundo banco de la lista registró un mayor crecimiento que Wells Fargo en sus ganancias con respecto al 2013. En 2014 sus beneficios crecieron un 21%, alcanzando los 21.800 millones de dólares. Es el mayor crecimiento en porcentaje de toda la lista.
  6. Berkshire Hathaway: La empresa de Warren Buffett creció sólo un 2% con respecto a 2013, alcanzando los 19.900 millones de dólares. Si la economía de Estados Unidos sigue creciendo, Berkshire espera que sus cinco filiales puedan crecer otros 1.000 millones de dólares en beneficios.
  7. Chevron: A diferencia del otro productor de petróleo y gas Exxon Mobil, Chevron registró un descenso mucho más pronunciado en los beneficios, concretamente del 10%, alcanzando los 19.200 millones de dólares en ganancias en 2014. Sus resultados se vieron mucho más afectados por la fuerte caída en los precios del crudo.
  8. Walmart Stores: Por ingresos es la mayor compañía del mundo. En 2014 registró sólo un crecimiento del 2% en sus ganancias, alcanzando los 19.200 millones de dólares. El mayor minorista del mundo aumentó casi 10 millones de metros cuadrados de espacio comercial, con un total de 511 tiendas a nivel mundial.
  9. Johnson & Johnson: La farmacéutica Johnson & Johnson registró el segundo mayor crecimiento de los beneficios en 2014, después de JP Morgan, en concreto un 18%, alcanzando los 16.300 millones de dólares en ganancias. El crecimiento fue impulsado por el aumento de ingresos provenientes de productos farmacéuticos como los del tratamiento de la hepatitis C, la diabetes tipo 2 y cáncer de próstata. Ese crecimiento ayudó a compensar la disminución de ventas de dispositivos médicos y algunos artículos de consumo para bebés y el cuidado de la piel.
  10. General Electric: Registró 15.200 millones en ganancias en el 2014, con un aumento de 17% con respecto al 2013. Casi cada segmento de la empresa reportó un aumento en sus ganancias, pero los que más beneficios obtuvieron fueron los del petróleo, el gas, la aviación, los electrodomésticos y la luz.

Como se puede comprobar en esta lista, los sectores más rentables actualmente son el de la tecnología, el bancario y el energético, representados por dos empresas cada uno.

¿Echas en falta algún sector? ¿Crees que al año siguiente habrá grandes cambios en esta lista? ¿Piensas que Apple seguirá liderándola?