Economía naranja: qué es y cuáles son sus claves

En pleno auge de la colaboración, están emergiendo nuevas economías que tienen como base el intercambio de ideas y en la unión de talentos, con el objetivo de marcar la diferencia en el mundo de la Economía.

 Entre ellas destaca la economía naranja, que aún es una gran desconocida en España, pero que viene pisando fuerte y va a dar muchísimo que hablar de aquí en adelante.  Hoy te traemos las claves para entenderla.

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¿Qué es y por qué se llama Economía Naranja?

 La economía naranja, también conocida como economía creativa, es el sector de la economía que involucra la generación de ideas y conocimiento, es decir, el conjunto de actividades que permiten transformar las ideas creativas en bienes y servicios con un alto valor agregado.

Este tipo de economía comprende los sectores en los que el valor de sus bienes y servicios se fundamenta en la propiedad intelectual: desde las artes visuales y escénicas, cine, pasando por el diseño, la moda y la música, hasta la publicidad, televisión, radio y videojuegos.

El color naranja se asocia a la cultura, la identidad y la creatividad. Además, este color está relacionado con el entretenimiento y la extroversión. Finalmente, fue el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) la entidad que coloreó de naranja al valor agregado que producen la industria cultural.

¿Por qué la economía creativa está en pleno crecimiento y se consolida como forma de emprendimiento?

La cultura es un contribuyente neto a las cuentas públicas a nivel internacional y el sector no para de crecer a un ritmo vertiginoso.

Otra razón muy potente es su resistencia a las crisis. Prueba de ello es que este sector ha soportado mucho mejor y más fácilmente la crisis financiera global que sectores como el petrolero. Por tanto, la economía naranja se presenta como una oportunidad para hacerle frente a estas situaciones.

Además, un plus para el mercado español es que la cultura es uno de los estímulos para viajar, por lo que podemos aprovechar la economía naranja para desestacionalizar nuestro destino impulsando y apoyando el desarrollo de una industria cultural propia. En una sociedad cada vez más dedicada al ocio, el valor económico de la cultura está ascendiendo en la escala de valores, por lo que asociada al turismo adquiere un valor estratégico.

Entonces, ¿por qué un sector como la ‘economía naranja’ aún escapa al radar de los economistas?

Hasta no hace mucho la relación entre economía y cultura ha pasado desapercibida y es un tema que transita de puntillas dentro de la teoría económica tradicional. Esto, unido a que la cuantificación financiera de las actividades culturales y creativas es reciente, hace que muy pocas personas se hayan interesado por este tipo de economía, hasta ahora.

Casos de éxito de empresas basadas en la economía naranja

El innovador ‘videoclub’ virtual, Netflix, cada vez consigue un mayor número de suscriptores – superan los 40 millones – y sus ventas anuales prevén alcanzar los 10.000 millones de dólares en 2017. Gracias al desarrollo de la conectividad podemos explicar la velocidad de crecimiento de la Economía Naranja. Servicios creativos como Netflix crecen un 70% más rápido, a mayor velocidad  y de manera creciente a través de Internet.

El Cirque du Soleil, emplea a más de 5.000 personas y sus ventas superan ya los 800 millones de dólares anuales, prueba de que la economía naranja es uno de los conceptos que está revolucionando el sector creativo.

Ha quedado claro que la economía naranja o creativa es, indudablemente, una oportunidad para emprender, teniendo en cuenta el talento, la colaboración y el intercambio de ideas, con el fin de crear productos innovadores, llenos de valor intelectual, aprovechando las herramientas que están en constante evolución, para dar al usuario lo está demandando cada vez más: cultura.

¿Cuál es vuestro punto de vista respecto a la economía naranja? Nos gustaría conocer vuestra opinión en los comentarios.

 

Las 5 empresas más innovadoras del mundo en 2016

Cada año, la prestigiosa revista americana Forbes, especializada en el mundo de los negocios y las finanzas, establece el ranking de las empresas más innovadoras del planeta. Para configurar este listado, Forbes atiende a variables como por ejemplo, la habilidad de los inversores para identificar firmas que se espera, sean innovadoras ahora o en un futuro.

Las empresas se clasifican según su prima de innovación: la diferencia entre su capitalización de mercado y un valor actual neto de los flujos de efectivo de las empresas existentes. La diferencia entre ambos es el bono otorgado por los inversores de capital con la corazonada de que la empresa seguirá creciendo de forma rentable. También, para poder entrar en el listado, las empresas han de tener 7 años de información financiera pública y 10 mil millones de dólares en capitalización de mercado.

empresas mas innovadoras del mundo en 2016

Existen aún más factores a tener en cuenta con los que la prestigiosa publicación elabora su ranking, pero estos son algunos de los más importantes. Sin más dilación, procedemos a mostraros las empresas más innovadoras del mundo.

 

  1. Tesla Motors. La compañía estadounidense ubicada en Silicon Valley, California diseña, fabrica y vende coches eléctricos, componentes para la propulsión de vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento de baterías. Sin duda, argumentos de peso para entender por qué ocupa el primer puesto de este ranking.

 

 

  1. Salesforce.com. Se trata también de una compañía estadounidense de servicios en la nube, con sede en San Francisco, California. Diseñan y desarrollan sus aplicaciones para que sean fáciles de usar, así como soluciones intuitivas que se pueden implementar, personalizar e integrar con otras aplicaciones de software, ya que proporcionan una plataforma tecnológica para clientes y desarrolladores para crear y ejecutar aplicaciones.

 

 

  1. Regeneron Pharmaceuticals. Es una compañía de biotecnología con sede en Tarrytown, Nueva York. Descubre, inventa, desarrolla, fabrica y comercializa medicamentos para el tratamiento de afecciones médicas graves. Comercializa medicamentos para enfermedades oculares, cáncer colorrectal y una afección inflamatoria rara y tiene productos en desarrollo para otras áreas de alta necesidad médica no cubierta.

 

 

  1. Incyte. De nuevo, una compañía biofarmacéutica que se cuela en los primeros puestos de este ranking. Incyte tiene su sede en Alapocas, Delaware, y la compañía tiene un medicamento que ha sido aprobado por la Food and Drug Administration de Estados Unidos (FDA) y se ha prescrito a varios miles de pacientes en los Estados Unidos, Jakafi, para el tratamiento de la mielofibrosis intermedia o de alto riesgo y está en desarrollo como un tratamiento potencial para otros tipos de cáncer.

 

 

  1. Alexion Pharmaceuticals. Por tercer puesto consecutivo desde el número 3 en este ranking, la farmacéutica Alexion tiene su lugar entre las empresas más innovadoras del mundo. Esta biofarmacéutica con sede en Cheshire, Connecticut, y con presencia global, está especializada en el desarrollo de tratamientos para los pacientes con enfermedades raras, graves y potencialmente mortales.

 

 

Como podemos ver en este ranking, la innovación no es simplemente ofrecer los últimos productos y soluciones tecnológicas, sino además, ofrecer soluciones innovadoras a largo plazo, así como tener la capacidad de satisfacer necesidades.

 

¿Os llama la atención que de las cinco compañías más innovadoras, tres sean farmacéuticas? ¿Qué opinión os merece este hecho? Si lo deseáis, podéis dejarnos vuestras opiniones en los comentarios.

Economía colaborativa: 5 claves para entenderla

 

A buen seguro alguna vez habréis escuchado los términos consumo colaborativo o economía colaborativa, y casi con total seguridad, habrá sido con mayor frecuencia a medida que transcurrían los últimos meses o semanas.

5 claves para entender la economia colaborativa

  1. Y es que éste es un fenómeno sobre todo reciente… pero, ¿sabemos realmente en qué consiste?

En Wikipedia se define consumo colaborativo como “una interacción entre dos o más sujetos, a través de medios digitalizados o no, que satisface una necesidad real o potencial, a una o más personas”. Hasta aquí, la definición no parece aportar nada nuevo respecto a lo que podríamos considerar un intercambio tradicional de bienes y servicios; por eso, debemos ir un poco más allá y ver por qué es diferente.

  1. ¿Qué la hace distinta?

En primer lugar, la principal novedad que aporta es que se basa en plataformas digitales (Internet principalmente). Mediante la instalación de aplicaciones móviles o registrándose en portales en la web, los usuarios pueden interactuar con otros usuarios a través de la plataforma en cuestión. Dichos usuarios pueden vender o comprar servicios, o ambos a la vez. A este tipo de plataformas se les llama peer to peer (red entre pares o iguales).

Otro elemento importante y a tener en cuenta es la transparencia de este sistema de consumo: al tratarse de plataformas digitales, las cuales para poder ser utilizadas requieren de activar perfiles similares a los de las redes sociales, es posible valorar la calidad de los servicios contratados, para que otros puedan ver la fiabilidad o no de éstos.

  1. Algunos ejemplos de compañías y actividades basadas en economía colaborativa.

La economía colaborativa abarca distintos tipos de servicios, que van desde el alquiler, intercambio o compartición de todo tipo de cosas, pero las compañías más populares actualmente son las que se basan en el alquiler de coches y viviendas.

Quizá la más famosa de todas sea Uber, una empresa internacional con sede en San Francisco, California, que proporciona a sus clientes una red de transporte privado, a través de su software de aplicación móvil, y que conecta los pasajeros con los conductores de vehículos registrados en su servicio, los cuales ofrecen un servicio de transporte a particulares.

Otro ejemplo conocido es Airbnb. también originaria de San Francisco. Se trata de un mercado comunitario para publicar, descubrir y reservar viviendas. Airbnb cubre unas 2.000.000 propiedades en 192 países y 33.000 ciudades.

En nuestro país también podemos encontrar algún ejemplo de empresas de economía colaborativa, por ejemplo Tutellus, una plataforma de formación online que conecta a profesores y alumnos que ofrecen sus conocimientos sobre cualquier tipo de materia, a través de videocursos.

  1. ¿Cuáles son sus ventajas y cuáles sus desventajas?

A primera vista, una de las ventajas más obvias es el ahorro que se obtiene al utilizar los distintos recursos, por ejemplo en el caso de aquellos que comparten su coche o vivienda. Esto supondría un uso más eficiente del transporte y la energía, así como un mayor cuidado medioambiental. Pagar por aquello que necesitemos sólo cuando lo necesitemos implica un uso mucho más eficiente y racional de los recursos.

Sin embargo, este tipo de consumo va acompañado prácticamente desde sus orígenes por una serie de dudas o desventajas. Por ejemplo, respecto al tema de la incertidumbre regulatoria. Existen dudas y un vacío legal en cuanto a contribuciones impositivas, cobertura de seguros y responsabilidad legal. Por otra parte, compañías de taxis u hoteles denuncian el instrusismo que pueden llegar a suponer estas prácticas para su negocio.

  1. ¿Cuál es su futuro?

Parece ser que la economía colaborativa ha venido para quedarse, pero lo que parece también cierto es que se encuentra aún en una fase temprana y habrá aspectos que deban pulirse para una mejor adaptación de ésta a la sociedad. Las claves apuntan a que debe existir una mejor regulación, más clara y transparente, o una mejor definición de los roles según sectores de negocio (por ejemplo, definir el papel del agente productor). Lo que parece claro es que la economía colaborativa tendrá un papel de importancia creciente en los años venideros.

Con todas estas claves, podemos ya hacernos una idea de lo que este tipo de economía es, y sus ventajas e inconvenientes. No cabe duda de que tiene y tendrá sus defensores y detractores, y nos gustaría saber en qué lado os encontráis vosotros. Podéis dejarnos vuestras impresiones en los comentarios de abajo.

 

 

5 lecciones de marketing para economistas

Se estima que en el mundo conviven actualmente más de 7000 millones de personas. Hemos oído casi tantas veces como personas hay, la frase “vivimos en un mundo globalizado”, “la era de la globalización”, o que todo está “hiperconectado”.

Lo que toda esta terminología quiere decir, básicamente es que los mercados de todo el mundo están ahora más conectados y son más interdependientes que nunca. Nuestro escenario no es ya nuestro barrio ni nuestra ciudad; es el mundo entero. Por tanto, parece clave y lógico pensar que, sea lo que sea que queremos hacer, tanto si es vender más, como si es encontrar un trabajo, como si es mejorar en nuestra carrera profesional, tenemos que “saber vendernos”.  Y sí, si somos economistas, también.

marketing para economistas

Por todo ello, hoy queremos hablaros de la importancia del marketing para nuestro trabajo y nuestra marca personal, proponiéndoos “5 lecciones de marketing para economistas”. Tomad buena nota:

  1. Sal de la zona de confort: Si nos encontramos en un mundo altamente competitivo en el que todos hacemos lo mismo… ¿qué sucederá? Obviamente, será difícil destacar. Por eso, llega lejos el que arriesga, sale de su zona de confort aunque no sepa lo que se va a encontrar afuera, y da ese paso que otros no dan. A menudo pensamos que es mejor estar “normal” en una situación que no nos llena, que arriesgar y estar “posiblemente bien” en una situación incierta. Pero, ¿y si quitásemos el posiblemente?
  1. Innova: Einstein dijo una vez: “si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”. Así pues, esta lección nos dice que nunca debemos estancarnos en nuestra forma de hacer las cosas, y si algo no funciona, cambiarlo. Un economista no debe nunca dejar de formarse, debe analizar qué es lo que están haciendo compañeros o profesionales que estén en una situación similar a la suya, e intentar darle una vuelta de tuerca, con la intención de mejorarlo.
  1. Construye tu propia marca personal: Siguiendo con este concepto de “saber venderse”, no hay nada que ayude más que crearnos una marca personal. Que se nos reconozca como individuo, por aquello en lo que somos buenos, creando notoriedad. Enfatizar que somos especialistas en algo, en este caso, la economía, y difundirlo en todos los canales que nos sea posible marcará sin duda una diferenciación respecto a la competencia.
  1. No seas el primero; sé el mejor: Podemos encontrar el mejor ejemplo de esto en la marca Apple y la propia filosofía de Steve Jobs. Ellos no inventaron tecnologías tales como el Smartphone, las tablets o los ordenadores personales; sin embargo, sí que han sabido darle un toque claramente diferenciado del resto, y posicionado en la mente de todos nosotros, que percibimos Apple como una marca de calidad y que valora mucho la experiencia de usuario. Así pues, no busquemos ser los primeros, pero cojamos algo que otros hayan hecho… ¡y mejorémoslo!
  1. Ten presencia en redes sociales: Las redes sociales son una herramienta muy útil para construir nuestra marca personal, ofrecer valor y en definitiva, vendernos y crecer profesionalmente. Pero hay que tener claro en cuáles queremos estar. No es lo mismo estar en Linkedin y Twitter, que pueden ser usadas profesionalmente por un público más adulto, que Instagram o Snapchat, más para un público joven que busca contenido de consumo instantáneo.

Precisamente, si te interesaría conocer en profundidad las oportunidades que herramientas como Twitter y LinkedIn pueden aportar al desarrollo de tu actividad y negocio, quizá te interese nuestro ‘Curso Linkedin y Twitter para profesionales y despachos’, que el próximo 30 de mayo celebraremos en nuestra sede del Consejo General de Economistas.

¿Qué te han parecido estas lecciones de marketing para economistas? ¿Hay alguna otra que conoces o pones en práctica para diferenciarte como profesional? Comparte tu conocimiento con nosotros dejándonos un comentario.

 

 

 

5 razones por las que tu empresa no está innovando

En un momento en el que innovar está (o debería estar) en boca de todos, porque significa ofrecer una ventaja competitiva a nuestro negocio frente a la competencia, nos proponemos revisitar este concepto, y qué mejor forma de hacerlo que desmitificando algunas ideas erróneamente asociadas al concepto de innovación empresarial, y la manera en que éstas se utilizan como “excusas” para no innovar. Así. hoy queremos hablaros de “5 razones por las que tu empresa no está innovando”. ¿O quizá la tuya sí?

 

innovar en la empresa

 

Vamos a verlas:

 

  1. Confunde la falta de recursos humanos con la falta de talento: Tenemos una cierta tendencia a pensar que, para innovar en nuestra empresa, lo primero que necesitamos es tener un equipo concreto que lleve la “innovación en su ADN”, algo así como contratar a un equipo especializado para la innovación, aparte del resto. Pero lo cierto es que, en la actualidad, con toda la tecnología y herramientas de que disponemos, es quizá el mejor momento en el que estas variables no van de la mano, y no importa tanto el número de recursos, sino cómo los recursos que tenemos pueden aportar de forma creativa a las estrategias de nuestra compañía.

 

  1. Identifica innovación con un gran desembolso económico: Esta idea va muy en la línea de la anterior. Las compañías tienen miedo a invertir mucho dinero en innovación, sobre todo cuando se trata de pequeñas y medianas empresas, y eso es algo perfectamente normal y comprensible. Pero a veces, el secreto está en pensar desde otro punto de vista, y quizá, centrarnos en innovación que no sea de producto o altamente tecnológica. Podemos así innovar en nuestro propio modelo de negocio, “renovando” elementos y dándole una vuelta a qué ofrecemos a nuestros clientes, haciéndolo de una forma novedosa y distinta a la competencia, por ejemplo.

 

  1. No tiene una estrategia enfocada en el cliente final: Este caso plantea el problema de que quizá la empresa si está innovando, pero no hay una estrategia detrás de esto; es decir, innova en una dirección incierta, porque no está teniendo en cuenta una potencial necesidad del cliente a la hora de aplicar esa innovación. Esto puede deberse a que no ha habido una investigación previa del mercado y la empresa quizá se ha movido en torno a una corazonada, o simplemente, que esta estrategia ha errado. En cualquier caso, no perder nunca de vista al cliente ni sus posibles necesidades nos ayudará a decidir mejor la próxima vez.

 

  1. Desconoce el concepto de innovación: Esta reflexión nos lleva a hacernos la siguiente pregunta: ¿realmente sabemos lo que es la innovación? A veces, el problema reside en el desconocimiento del propio concepto, que puede parecer una nimiedad, pero tenerlo claro es la piedra angular a partir de la cual se construye todo lo demás. Innovar no es únicamente ofrecer un producto novedoso sin más, sino que significa generar en aquél que innova una ventaja competitiva sobre la competencia. Si sólo nos limitamos a ofrecer un cambio en un producto o servicio, pero este cambio puede ser fácilmente imitado por la competencia y no estamos generando esa ventaja competitiva sobre ella, nuestra innovación no podrá ser llamada de esa forma.

 

  1. Tiene los recursos y el dinero, pero está asentada en la zona de confort: No hay nada peor que el miedo paralizante a innovar, y puede ocurrir que nuestra empresa esté funcionando bien, exista bonanza económica y por eso no se replantee cambiar las cosas. Nos decimos: “¿si todo va bien tal y como se hacen las cosas, por qué cambiarlas?” Sin embargo, debemos ser consciente de que en los tiempos que corren, todo cambia a velocidad de vértigo, y nada parece ser duradero en el tiempo. Existen demasiados cambios de tendencia en la tecnología, en el mundo laboral y en la sociedad en general, que nos hacen no poder relajarnos. Y, ante esto, el miedo al cambio y permanecer en esa “zona de confort” son elementos a evitar. Al fin y al cabo, siempre se dice que “quien no arriesga, no gana”.

 

Y tú, ¿tienes una startup? ¿Tratas de innovar en ella? ¿Qué opinas de nuestras razones por las que las empresas no innovan? Cuéntanos lo que piensas en los comentarios.

 

 

5 maneras de aplicar la inteligencia emocional en la empresa

Ocho horas al día , cinco días por semana, cuatro semanas por mes, para hacer una media aproximada de 160 horas… la realidad es que pasamos mucho tiempo en el trabajo a lo largo de nuestra vida. Más de un tercio de nuestro día a día está ocupado por nuestra actividad laboral; por eso, es aconsejable que nuestro trabajo sea lo más llevadero posible para nosotros.

 

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Hoy queremos hablaros de cómo podéis aplicar la inteligencia emocional en la empresa para lograr un clima de bienestar, y por qué no, alcanzar el éxito en vuestro trabajo. Para ello, os contaremos cinco maneras de hacerlo.

- Comunícate de forma efectiva: La inteligencia emocional tradicionalmente se define como “una habilidad para percibir, asimilar, comprender y regular las propias emociones y las de los demás, promoviendo un crecimiento emocional e intelectual”. Comunicarnos de forma efectiva con nuestros compañeros, jefes, clientes… es la base para el éxito. Muchos pequeños problemas laborales a menudo son causados por esa falta de comunicación. Intentemos empatizar con lo que el otro quiere y pongámonos en su lugar para tratar de entendernos.

- Capacidad intelectual no implica inteligencia emocional: Es obvio que las capacidades intelectuales y técnicas son muy importantes en la empresa, pero desde luego, no nos ayudarán a alcanzar el éxito ni a prosperar si no sabemos gestionar nuestras emociones y las de los demás correctamente. El panorama laboral actual está sujeto a una presión y exigencia cada vez mayores, y prima sobre todo el trabajo en equipo; por tanto, preocupémonos de cuidar las habilidades sociales y emocionales tanto como las habilidades técnicas e intelectuales.

-Aprende a motivar a tus compañeros (y a ti mismo): En la vida trabajamos con metas y objetivos; en el trabajo, por supuesto, también. Es fácil permanecer motivado cuando las cosas van bien, pero no lo es tanto cuando aparecen problemas o caemos en la monotonía o la rutina: un proyecto que no salió adelante, un cliente que se perdió, pérdida de interés general… en estos momentos, es cuando debemos poner en marcha esa inteligencia emocional y decirnos a nosotros mismos que no ganamos nada desanimándonos o perdiendo la motivación, pues esto solo irá en nuestra contra. En su lugar, optemos por desarrollar pensamientos positivos, e ilusionémomos con el futuro. Si además, contagiamos este espíritu a otros, tendremos mucho terreno ganado.

-Aprende a innovar constantemente: No nos referimos a innovación técnica ni a caer en un exceso de perfeccionismo que nos genere una ansiedad constante; más bien, queremos transmitir la idea de que, si tratamos de superarnos, pensando siempre que “la próxima vez será mejor”, estaremos cultivando esa motivación de la que hablábamos en el punto anterior. Debemos aprender a encontrar un punto de “competitividad sana”, intentando batirnos a nosotros mismos, con actitud siempre positiva, y alentando a otros a que, siguiendo el ejemplo, también intenten superarse. La emoción se contagia, y es uno de los fundamentos de esta inteligencia que buscamos.

-Practica la autorreflexión: Es inteligente emocionalmente el que es capaz de reconocer sus propios errores y, más importante aún, corregirlos. En ocasiones, no encontramos la solución a un problema porque no lo hemos mirado desde otra perspectiva; “salir” fuera del problema, intentando analizar cuál es nuestra implicación en que éste esté yendo bien o mal, es un ejercicio que deberíamos poner en práctica a menudo, muy útil para mejorar nuestra inteligencia emocional y nuestra autocrítica, tan necesaria para alcanzar el éxito.

 

Como veis, en las empresas, el recurso más importante, por encima de avances tecnológicos y otras herramientas técnicas, siguen siendo las personas. Por eso, es importante que sepamos gestionar correctamente nuestras emociones y las de otros.

Y tú, ¿cómo pones en práctica la inteligencia emocional en la empresa? Cuéntanoslo en los comentarios.

 

5 CONSEJOS PARA SER UN ECONOMISTA DEL FUTURO

Si, incluso cuando estudiabas, tu mayor miedo era quedarte atrás. Asistías a clases lastradas por el academicismo clásico con profesores que parecían cubiertos de telarañas y, aunque amas ser economista, no quieres que tus recursos profesionales puedan parecer insuficientes de cara a enfrentarte a tu futuro profesional.

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Por eso, queremos dejarte aquí algunos consejos para ser todo un economista del mañana ¿Te vienes con nosotros?

 

1-Innovación

La palabra de moda es algo que va más allá del propio significado del término. En realidad, es casi una actitud. Ser y vivir la innovación pasa por estar abierto a nuevos elementos  y propuestas que, desde luego, terminan afectando a la economía. De hecho, la economía es pura innovación en el sentido de que es capaz de implementar una mejoría en los procesos relativos a los recursos.  Por lo tanto, un economista del futuro verá la innovación, en el sentido más amplio del termino, no ya como una meta, sino como un método que habrá de acompañarte en el camino hacia el éxito empresarial.

 

2-Networking

Y si la innovación es el camino, los demás profesionales serán los compañeros de viaje. Para llegar al futuro en condiciones, necesitas estár en contacto con todo lo que se mueve en el sector a través de tus compañeros. Nuevas metodologías profesionales, nuevas actitudes, todo ello podrás aprenderlo de los mejores economistas en los que quieras mirarte a través de instituciones o diferentes foros. Una sonrisa y un buen don de gentes –que también puede desarrollarse- te llevará lejos.

 

3-Formación

El movimiento se demuestra andando y, para eso, ponte las pilas. No puedes quedarte atrás por lo que es imprescindible que desarrolles para ti mismo un buen plan de formación. Hay muchas escuelas de negocios que pueden aportarte cursos de calidad y con posibilidad de ser desarrollados a tú ritmo. Tanto el Consejo como los diferentes Colegios territoriales pueden ayudarte en ese sentido.

 

4-Herramientas

El futuro será digital, o no será. Para desarrollar tu profesión, tienes al alcance de tu mano una serie de herramientas digitales que, dentro del entorno 2.0, facilitan tu día a día a la hora de comunicarte, gestionar tu actividad profesional o, simplemente, ser más productivo. ¡No dudes en probar todo lo que la web puede ofrecerte!

 

5-Investigación

Lee. Lee mucho. Nunca pierdas de vista la Universidad y lo que los compañeros más centrados en la teoría pueden aportar a la profesión. La vorágine diaria puede llegar a atraparte y es importante mantener una firme voluntad de estar informado de todas las novedades que atañen a ser economista.

 

Desarrollar tu actividad profesional con una actitud de vanguardia no es complicado si sabes mantenerte con los ojos bien abiertos al mundo de hoy.

Y tu ¿Eres un profesional que mira al futuro?

 

IMPORTANCIA DEL MARKETING DIGITAL EN TU PROFESIÓN

Actualmente, para encontrar trabajo o emprender, o incluso si ya tienes la suerte de ser profesional, habrás oído de la importancia de las competencias digitales como habilidad profesional. Ya no son un simple ‘accesorio’ con lo que viene bien contar, sino que se han convertido en algo a todas luces imprescindible. Grandes empresas y PYMES están cada vez más presentes en el mundo online y necesitan personal cualificado en estas áreas.

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Especialmente importante es el área del Marketing Digital. Como parte de esa búsqueda de trabajo o para crear nuestro propio negocio, debemos poseer los conocimientos de una terminología y unas herramientas que nos ayudarán en nuestro camino al éxito. El Marketing Digital tiene varias características que lo diferencian del Marketing Tradicional, como por ejemplo éstas:

  • Aplica estrategias de comercialización en los medios digitales, en el mundo online.

 

  • Este mundo está gobernado por la inmediatez, todo requiere de unos tiempos de respuesta mucho más cortos que en el marketing tradicional.

 

  • Tenemos esa misma inmediatez en cuanto a la obtención de resultados. Al igual que se exige celeridad en el tiempo de respuesta, se puede esperar esa misma velocidad a la hora de medir los datos, ya que podemos hacerlo en tiempo real.

 

  • Al estar en el mundo online, se permite una comunicación bidireccional entre nuestra empresa o negocio, y el consumidor. El usuario puede sentir que nuestro negocio “le escucha” de verdad, aunque eso nos obliga a hacerlo mejor que nunca. Este punto es realmente importante.

 

En el Consejo de Economistas y UXER queremos enseñarte todo lo que necesitas saber sobre Marketing Digital, con nuestro Curso de Emprendimiento, Innovación y Marketing Digital, que te brinda una inmersión total en herramientas y metodologías para la innovación social y empresarial, con las técnicas más utilizadas por las grandes multinacionales. Con él, podrás conocer las diferentes formas de emprender un proyecto o negocio, utilizando técnicas pioneras en Creatividad, Visual Thinking, Business Design o Marketing Digital, aprenderás a implantar estrategias de marketing digital con eficacia, y comprenderás cómo piensan los clientes digitales.

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