¿DE QUÉ DEUDAS PUEDES LIBRARTE CON LA LEY DE SEGUNDA OPORTUNIDAD?

Ayer entró en vigor la Ley de Segunda Oportunidad que permite que tanto particulares como autónomos y empresarios puedan librarse de todas sus deudas.  Esta Ley equipara el concurso de acreedores de las empresas al de una persona física y permite a particulares y autónomos liquidar sus deudas con su patrimonio.

Según consta en la nueva Ley, los particulares que han sido exonerados sólo tendrán que devolver sus deudas tras cinco años en casos excepcionales y fortuitos, como puede ser por una herencia no prevista o un premio de lotería o de juegos del azar.
Ante la nueva norma, están surgiendo muchas dudas entre empresarios, autónomos y particulares. A continuación esperamos poder resolverte las más importantes.

Ley Segunda Oportunidad

¿Quién puede acogerse a esta Ley?

Hasta ahora en España particulares y autónomos respondían de por vida a sus deudas. La nueva Ley les permitirá a partir de ahora renegociar las deudas contraídas con sus acreedores, siempre que estas no superen los cinco millones de euros. Para librarse de las mismas deberán declarar un proceso concursal, aunque no hayan conseguido cubrirlas con la totalidad de sus bienes. Además el resto de empresas y sociedades podrán seguir recurriendo a un concurso de acreedores para liquidar sus deudas.

¿Cómo acogerse a Ley de Segunda Oportunidad?

  • Declarando de forma voluntaria el concurso de acreedores, negociando quitas o esperas y liquidando la mayor parte de la deuda que pueda con todo su patrimonio. Si después de todo aún le queda deuda por pagar, tendrá que solicitarle al juez su eliminación.
  • Acudiendo a un mediador concursal o notario para tratar de negociar el pago de la deuda a través de un acuerdo extrajudicial que pueda incluir esperas de hasta diez años, quitas y cesión de bienes o derechos a los acreedores. Una vez elevado el acuerdo entre el deudor y el acreedor, el primero podrá pedir que su deuda quede anulada.

¿Qué requisitos debe cumplir para acogerse a la Ley?

  • Liquidar todos sus bienes previamente para hacer frente a las deudas contraídas.
  • Destinar el dinero conseguido a liquidar las deudas.
  • Declarar la conclusión del concurso por insuficiencia de masa (se carece de recursos para pagar las deudas surgidas con posterioridad a la declaración de concurso).
  • Haber actuado de buena fe. Para demostrarlo, el concurso no puede haber sido declarado culpable ni el deudor puede haber sido condenado en los últimos diez años por ningún tipo de delito socioeconómico, contra el patrimonio o relacionado con la falsedad documental.

¿Se liquidan todas las deudas?

No. Las deudas con La Agencia Tributaria y la Seguridad social, las derivadas de una sentencia por manutención de hijos procedentes de una sentencia de divorcio, y las hipotecarias que no se correspondan con créditos ordinarios o subordinados, no podrán acogerse a este Ley.

¿Se pueden liquidar las deudas hipotecarias?

La parte de la hipoteca que no quede cubierta con la entrega del inmueble podrá quedar exonerada, tratando de potenciar de este modo la dación en pago. Para poder acogerse a la dación en pago, el deudor ha de aceptar someterse a un plan de pagos durante los cinco años siguientes al fin del concurso para abonar los créditos contra la masa y los que no gocen de privilegio en general. Durante estos años las deudas pendientes no devengan intereses. Cualquier dación en pago debe ser aprobada por un juez.

Además las cláusulas suelo, que impiden que miles de hipotecados en España se beneficien de determinadas bajadas del Euríbor, desaparecerán temporalmente para todos los que se acojan a la segunda oportunidad y definitivamente para aquellos potenciales beneficiarios del código de buenas prácticas.

Ahora que sabes un poco más sobre la Ley de Segunda Oportunidad, ¿qué te parece? ¿La consideras un buen impulso para que emprenderos vuelvan a tener otra oportunidad de montar su negocio?