3 nuevos modelos productivos en los que desarrollarse como economista

El mundo está cambiando rápidamente a todos los niveles. En otros momentos de la historia las etapas eran más prolongadas y los cambios se producían con relativa lentitud. Las novedades tecnológicas son la causa de la aceleración en el ritmo con el que esos cambios se producen y se popularizan hoy en día.

A partir de los años ochenta, el modelo productivo japonés se extiende por el mundo como respuesta a la situación de crisis global que existía en ese momento. Con este modelo, se populariza el trabajo en grupos y se apuesta por el control total de la producción para garantizar la calidad de los resultados. La racionalización del trabajo toma el mando en la economía mundial.

Sin embargo, nada dura para siempre y una nueva situación de crisis he hecho saltar las alarmas a nivel planetario, por lo que se hace obligatorio replantearse de nuevo los modelos de producción.

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1. Economía colaborativa: El desarrollo de Internet ha conseguido poner en contacto a personas con intereses comunes sin importar en qué lugar del mundo se encuentren. Por ello, no es de extrañar que el consumo colaborativo se haya abierto paso en la economía mundial utilizando las nuevas tecnologías como herramienta.

La base de este modelo es el intercambio de bienes y servicios que se pueden compartir a través de distintas plataformas digitales. Esto conlleva, a su vez, un importante impulso al desarrollo tecnológico. Además, el contacto entre distintos usuarios supone un enriquecimiento cultural que está haciendo cambiar muchas mentalidades en torno a la necesidad de poseer frente a la oportunidad de compartir.

2. Startups: Para algunos se trata de una moda pasajera puesta en marcha por jóvenes apasionados de la tecnología, pero lo cierto es que esta forma de producción genera unos beneficios que hablan por sí mismos. En España, en los últimos dos años el número de empresas de este tipo se ha multiplicado exponencialmente, lo que da buena cuenta de su popularidad y rendimiento. Se calcula que por cada puesto de trabajo directo que genera una startup, se crean 4 indirectos.

Este modelo productivo conlleva muchos beneficios no solo a nivel empresarial, si no que ha calado en la forma de entender el empleo entre los jóvenes que se incorporan al mercado laboral. Su planteamiento apuesta por la transformación del sistema económico pasando por la creación de empleos de calidad y una mejora directa en la productividad de las empresas.

3.Ecología: El agotamiento de los recursos naturales es un hecho. Para afrontar esta situación, algunos teóricos plantean un cambio de modelo que sustituya la linealidad actual por uno cíclico. La producción no debe agotarse con el consumo, sino que tiene que volver al origen del proceso continuamente. Por ello, el reciclaje es el elemento diferenciador clave para que esta teoría funcione.

Las energías renovables son el aceite que hace que la maquinaria de este modelo de producción funcione. Incluso los deshechos generados en procesos industriales o de consumo doméstico pueden dar lugar nuevos recursos que reactiven el proceso. El agotamiento de un producto supone la puesta en marcha de otro, activado un ciclo sin fin.

Esta revolución productiva abre un abanico inmenso de oportunidades para aquellas empresas y profesionales que se muestren abiertos a los cambios y sepan adelantarse a la situación.